Alquería incorpora tecnología de pruebas rápidas para detectar posible adulteración de la leche con lactosuero
Bogotá. Alquería anunció la incorporación a gran escala en Colombia de una tecnología de pruebas rápidas para detectar posibles casos de adulteración de la leche con lactosuero, fortaleciendo sus controles de calidad desde el primer punto de la cadena productiva: la recepción de la materia prima en campo.
El nuevo sistema permite obtener resultados en menos de diez minutos y posibilitará realizar más de 9.000 verificaciones al año en distintos puntos de la cadena de abastecimiento de la compañía en el país.
La tecnología funciona mediante una tira de lectura inmediata que analiza cada carga de leche antes de ser descargada. El resultado clasifica la muestra en tres niveles: aceptable, dudosa o rechazada. Cuando una carga no cumple con los estándares establecidos, es rechazada y no ingresa al proceso productivo.
Se trata de una herramienta utilizada en la industria láctea europea para el control de calidad en campo y que ahora Alquería incorpora a sus operaciones diarias en Colombia. La compañía señala que el sistema permitirá verificar la calidad de la leche en tiempo real y reforzar la trazabilidad desde el origen.
“La calidad y la nutrición son sagradas para nosotros. A medida que surgen nuevas tecnologías, nos aseguramos de traerlas e incorporarlas para garantizar que lo que llega a las familias colombianas cumple con los más altos estándares”, afirmó Rafael Álvarez, CEO de Alquería.
Control desde el origen
El lactosuero es el líquido que se obtiene como subproducto durante la elaboración del queso. Aunque cuenta con usos legítimos en diferentes productos alimenticios, su incorporación a la leche está prohibida en Colombia desde 2006, de acuerdo con la regulación sanitaria vigente.
Uno de los retos frente a este tipo de adulteración es que su presencia no necesariamente puede identificarse a simple vista o mediante el sabor. Por ello, el análisis desde el punto de recepción se convierte en una herramienta para verificar la composición de la materia prima antes de que entre al proceso industrial.
Además, el sistema permite reforzar la trazabilidad de las cargas que presenten resultados fuera de los parámetros establecidos, facilitando la identificación de su origen, desde la finca proveedora hasta el conductor y el vehículo que transportó la leche.
Para los consumidores, el objetivo es fortalecer los controles sobre un alimento de alto consumo en los hogares colombianos y asegurar que la leche que llega al mercado conserve las características y composición esperadas.
Alquería señala que actualmente llega a más de 160.000 tenderos y al 80 % de los hogares del país, por lo que el fortalecimiento de los controles en las primeras etapas de la cadena tiene un alcance directo sobre millones de consumidores.
Un programa integral de aseguramiento de calidad
Las nuevas pruebas hacen parte de un programa integral de aseguramiento de calidad y prevención del fraude alimentario desarrollado por la compañía. Alquería cuenta con un programa de Fraude Alimentario orientado a prevenir la sustitución intencional, adición o manipulación de sus productos, así como a promover buenas prácticas dentro de la industria.
Desde 2022, el 100 % del producto terminado es analizado antes de su salida al mercado. En 2025, la compañía realizó más de 21.600 análisis de muestras de leche cruda y producto terminado para verificar su composición y cumplimiento de los estándares de calidad.
La empresa también cuenta con el sello internacional Quality Chekd, certificación originada en Estados Unidos que evalúa estándares de inocuidad, consistencia y desempeño en la industria láctea. En 2025, Alquería amplió esta certificación a 38 referencias de su portafolio.
“Siendo coherentes y transparentes con el país y con nuestro legado de casi 70 años, hemos sido pioneros en la investigación y en la definición de mecanismos de control para proteger a nuestros consumidores”, concluyó Rafael Álvarez.
Con la incorporación de las pruebas rápidas, Alquería busca trasladar el control de calidad hacia las primeras etapas de la cadena productiva, con análisis que permiten tomar decisiones en cuestión de minutos y fortalecer la trazabilidad de la leche desde su origen hasta el producto terminado.











