Ni calentamiento global ni fracking: expertos de Unicórdoba explican el origen natural del sismo en Colombia
Montería, Córdoba. El sismo registrado el pasado lunes en Colombia no está relacionado con el calentamiento global, el fracking ni con otras actividades humanas, sino que corresponde a un fenómeno natural asociado con la dinámica geológica de una zona sísmicamente activa, explicaron expertos en Geografía Física del programa de Geografía y Medio Ambiente de la Universidad de Córdoba.
Los académicos recordaron que Colombia se encuentra en una región de importante actividad tectónica y forma parte del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona caracterizada por la interacción de placas tectónicas y una alta ocurrencia de fenómenos sísmicos y volcánicos.
El geógrafo y magíster en Geografía Arnulfo Gómez Ramos, docente del programa de Geografía de la Universidad de Córdoba, especializado en Geografía Física, geomorfología y oceanografía, explicó que las réplicas que suelen presentarse después de un movimiento telúrico son normales.
“Las réplicas son normales, pero, en la medida en que van pasando los días y las semanas pueden ir disminuyendo. La posibilidad de un sismo de esa magnitud de forma inmediata no es tan probable, eso es un parte de tranquilidad”, señaló el académico.
Gómez Ramos agregó que la actividad sísmica debe ser analizada con criterios científicos y pidió a la ciudadanía evitar la difusión de información no verificada a través de las redes sociales.
“También es nuestra responsabilidad como academia invitar a manejar con mucha responsabilidad la información que nos llega por redes sociales; consultar como fuente oficial el Centro Geológico Colombiano”, sostuvo.
Alertas sísmicas pueden dar segundos para reaccionar
El docente recomendó mantener activadas las alertas sísmicas en los teléfonos celulares, debido a que estos sistemas pueden detectar movimientos bruscos y, dependiendo de las condiciones, proporcionar algunos segundos de anticipación para ejecutar protocolos de seguridad.
Aunque ese margen es reducido, puede ser determinante para tomar decisiones orientadas a proteger la vida y reducir la exposición a situaciones de riesgo.
Por su parte, el geólogo y magíster en Ciencias Ambientales Bernardo Acuña, también docente del programa de Geografía de Unicórdoba, explicó que la actividad sísmica de Colombia y Venezuela está relacionada con la interacción de diferentes placas tectónicas.
De acuerdo con el académico, en esta región tienen incidencia las placas Caribe, Suramericana y Nazca. La primera se encuentra bajo el mar Caribe; la placa Suramericana se ubica bajo el continente y la placa de Nazca se encuentra bajo el océano Pacífico.
Acuña explicó que, en el caso del sismo ocurrido en Colombia, la acumulación de esfuerzos entre las placas involucradas produjo el movimiento telúrico. En Venezuela, en cambio, la dinámica estuvo relacionada con el contacto entre las placas Caribe y Suramericana.
El tipo de suelo puede aumentar los daños
Más allá de la magnitud del movimiento, las características del terreno y las condiciones de las edificaciones pueden influir de manera determinante en los daños ocasionados por un sismo.
El profesor Acuña explicó que algunas de las zonas donde se registraron mayores afectaciones presentan suelos inestables, de origen volcánico o poco consolidados, en los que pueden encontrarse materiales finos como arcillas con propiedades plásticas.
“Al estar expuestos a todas esas vibraciones pasaron de ser rígidos a tener una textura más débil y generó el colapso de algunas estructuras”, explicó el geólogo.
El académico llamó además la atención sobre el estado de algunas edificaciones antiguas, que podrían haber sido construidas antes de la entrada en vigencia de determinadas normas de construcción sismorresistente o no cumplir con los estándares actualmente establecidos por el reglamento colombiano de construcción.
Por ello, los especialistas consideran fundamental fortalecer la cultura de prevención, promover la evaluación de las condiciones estructurales de las edificaciones y mantener activos los mecanismos de alerta y preparación ante eventuales movimientos telúricos.
Los expertos de la Universidad de Córdoba insistieron finalmente en que los sismos no pueden predecirse con precisión, por lo que la principal herramienta de protección es la preparación. En ese sentido, recomendaron informarse a través de fuentes oficiales, mantener activas las alertas disponibles y conocer los protocolos de actuación establecidos para este tipo de emergencias.











