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Bogotá. El fenómeno de El Niño continúa consolidándose en el océano Pacífico tropical y podría intensificarse durante los próximos meses, de acuerdo con el seguimiento realizado por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y los principales centros internacionales de predicción climática.

Según el Instituto, este es el tercer trimestre móvil de persistencia de las condiciones asociadas al fenómeno. Los modelos dinámicos y estadísticos analizados coinciden en proyectar su permanencia durante el segundo semestre de 2026, con una probabilidad superior al 90 % de que las condiciones persistan, al menos, hasta comienzos de 2027.

Uno de los principales elementos de preocupación es la evolución de las temperaturas superficiales del mar en la región Niño 3.4. Los escenarios probabilísticos más recientes estiman una probabilidad superior al 70 % de que las anomalías superen los 2 °C entre septiembre de 2026 y febrero de 2027, lo que ubicaría el evento en una categoría de intensidad muy fuerte.

El Ideam señala que el sistema océano-atmósfera continúa fortaleciéndose, con un elevado contenido de calor subsuperficial y una respuesta atmosférica cada vez más acoplada al calentamiento del océano. Esta evolución también es seguida por organismos internacionales como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa), el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Menos lluvias y aumento de temperaturas

Ante este escenario, el Ideam advierte que algunas regiones del país, especialmente Caribe, Andina y Pacífica, podrían registrar temperaturas del aire superiores a los valores climatológicos normales y una reducción significativa de las precipitaciones.

La combinación de menos lluvias y mayores temperaturas puede favorecer un incremento de la evapotranspiración y de la demanda de agua por parte de los ecosistemas y los sectores productivos. En las zonas más vulnerables, estas condiciones podrían derivar en episodios de estrés hídrico.

Asimismo, una disminución prolongada de las precipitaciones podría traducirse en una reducción progresiva de los caudales de ríos y quebradas, así como en menores niveles de embalses y reservorios. Esto podría generar dificultades para garantizar la disponibilidad de agua destinada al consumo humano, las actividades agropecuarias, la generación hidroeléctrica y el sostenimiento de ecosistemas estratégicos.

Aumenta el riesgo de incendios de cobertura vegetal

Otro de los efectos asociados al escenario previsto es el incremento de la probabilidad de incendios de cobertura vegetal, especialmente en áreas con condiciones de sequedad y altas temperaturas.

Los incendios, además de afectar los ecosistemas y las actividades productivas, pueden contribuir al deterioro de la calidad del aire en las zonas expuestas al humo y al material particulado.

El Ideam también advierte posibles impactos sobre los sectores agrícola y pecuario, debido a la menor disponibilidad de agua, el aumento de las temperaturas y la mayor demanda hídrica. Estas condiciones podrían afectar la productividad y aumentar la presión sobre los sistemas de abastecimiento y los servicios públicos.

Posibles efectos sobre la salud

Las altas temperaturas y las condiciones asociadas a El Niño también pueden representar riesgos para la salud pública. Entre los posibles efectos se encuentran una mayor incidencia de deshidratación e insolación, particularmente entre niños y adultos mayores.

El aumento de las temperaturas puede, además, favorecer condiciones para la reproducción de mosquitos transmisores de enfermedades como dengue, zika y chikungunya. A esto se suman los posibles efectos respiratorios relacionados con incendios de cobertura vegetal y el deterioro de la calidad del aire.

La reducción o contaminación de las fuentes de agua también puede aumentar el riesgo de enfermedades asociadas con dificultades en el acceso al recurso hídrico.

Ideam pide fortalecer las medidas de prevención

Frente a este panorama, el Instituto hizo un llamado a las autoridades nacionales, regionales y locales, así como a los sectores productivos y organismos que integran el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, para fortalecer las acciones de preparación y prevención.

Entre las medidas recomendadas se encuentran el seguimiento permanente de las condiciones hidrometeorológicas, la revisión y actualización de los planes de contingencia para la gestión del recurso hídrico, el ahorro y uso eficiente del agua y la implementación de estrategias preventivas frente a los incendios de cobertura vegetal

El Instituto también pidió mantener activos los mecanismos de monitoreo y alerta temprana para facilitar una respuesta oportuna ante eventuales impactos.

El Ideam aseguró que continuará realizando seguimiento a la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas y emitirá información técnica actualizada para apoyar la toma de decisiones y las acciones de reducción del riesgo.

La entidad invitó finalmente a la ciudadanía y a las autoridades a consultar de manera permanente los Boletines de Predicción Climática, los informes de seguimiento al fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (Enos), los pronósticos meteorológicos e hidrológicos y las alertas oficiales.

También recomendó utilizar la aplicación móvil “Ideam en tu Mano”, diseñada para facilitar el acceso a información hidrometeorológica, climática y de alertas para las diferentes regiones del país.


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