Seguridad de los corredores logísticos, un desafío estratégico para Colombia ante el crecimiento de la carga por carretera
Redacción. La seguridad de los corredores logísticos se consolida como un asunto estratégico para Colombia ante el crecimiento sostenido del transporte terrestre de mercancías. Durante 2025, el país movilizó más de 151 millones de toneladas de carga por carretera, un aumento de 3,7 % frente a 2024, a través de más de 13 millones de viajes, con la participación de alrededor de 2.620 empresas y más de 166.000 vehículos, de acuerdo con la información consolidada en el Registro Nacional de Despachos de Carga (Rndc).
Para la Asociación del Sector Automotor y sus Partes (Asopartes), garantizar la seguridad de esta operación es determinante para sectores como el de autopartes, cuya cadena de abastecimiento depende del transporte carretero para conectar puertos, centros logísticos, empresas y ciudades.
Aunque los indicadores de piratería terrestre muestran una evolución favorable, el gremio considera necesario consolidar las acciones de prevención, inteligencia y reacción en los principales corredores del país.
“Colombia está movilizando cada vez más carga por sus carreteras y eso refleja la dinámica de su actividad productiva. El desafío es acompañar ese crecimiento con corredores cada vez más seguros. Desde Asopartes creemos que este debe ser un esfuerzo articulado entre el Gobierno Nacional, las autoridades y el sector privado, porque proteger el transporte de carga significa proteger el abastecimiento y la competitividad del país”, afirmó Carlos Andrés Pineda Osorio, presidente de Asopartes.
Menos casos, pero un impacto económico significativo
Las cifras oficiales muestran una reducción en los casos reportados de piratería terrestre. Durante 2025 se registraron 101 casos, frente a 163 en 2024. La tendencia se mantuvo durante el primer trimestre de 2026, periodo en el que se contabilizaron 12 casos, frente a 33 en el mismo periodo de 2025, lo que representa una reducción preliminar del 64 %.
Al mismo tiempo, la movilización de mercancías continúa creciendo. Solo en mayo de 2026 se transportaron 14,4 millones de toneladas, cifra que representa un incremento del 11,25 % frente a mayo de 2025.
Sin embargo, el valor de las mercancías involucradas evidencia la dimensión económica que puede alcanzar este delito. Durante 2025, la Policía Nacional reportó la recuperación de aproximadamente $24.763 millones en mercancía hurtada y 144 vehículos de carga, entre ellos 93 camiones, 37 tractocamiones, 13 volquetas y un carrotanque.
Un caso registrado en julio de 2026 permite dimensionar este impacto. Las autoridades recuperaron un tractocamión que transportaba 495 computadores, avaluados en aproximadamente $3.218 millones, luego de que el vehículo fuera hurtado en el corredor Buenaventura–Bogotá. En marzo, por su parte, fueron recuperados en Buenaventura dos vehículos de carga y mercancías por más de $2.337 millones.
El riesgo también alcanza a la cadena de autopartes
Para el mercado de autopartes, un hecho de estas características puede generar consecuencias que van más allá de la pérdida directa de mercancía. Interrupciones en los inventarios, retrasos en las entregas, mayores costos de seguridad, reposición de pedidos e incumplimientos comerciales son algunos de los efectos que puede enfrentar la cadena de suministro.
Además, repuestos, autopartes y llantas han aparecido en reportes de las autoridades entre las mercancías afectadas por la piratería terrestre, una situación que también puede contribuir a la generación de circuitos de comercialización ilegal.
A este escenario se suma la evolución de las modalidades utilizadas por las organizaciones delincuenciales. En el caso registrado en julio, las autoridades incautaron dispositivos empleados para bloquear el rastreo satelital, evidenciando los retos que enfrenta el sector frente al uso de tecnología para evadir los sistemas tradicionales de seguridad.
Por ello, Asopartes recomienda que las empresas complementen el GPS con herramientas como telemetría, geocercas, monitoreo permanente, botones de pánico y alertas ante desvíos o detenciones no autorizadas. El gremio también plantea fortalecer la planificación de rutas y los protocolos de reacción ante posibles incidentes.
“Así como evoluciona la tecnología para proteger las operaciones, también cambian las modalidades utilizadas por la delincuencia. Necesitamos anticiparnos, compartir información y fortalecer la capacidad de reacción. La seguridad logística debe construirse desde la prevención y con información que permita identificar los riesgos”, señaló Pineda Osorio.
Hacia una estrategia nacional de seguridad logística
Frente a este panorama, Asopartes propone avanzar durante 2026 hacia una estrategia nacional de seguridad logística que articule al Ministerio de Defensa, la Policía Nacional, el Ministerio de Transporte, los gremios transportadores, las aseguradoras, los importadores y los comercializadores.
Entre las medidas planteadas se encuentra la integración de la información del Rndc con mapas de riesgo y sistemas de alerta, de manera que las empresas y autoridades puedan anticipar escenarios de vulnerabilidad y tomar decisiones preventivas en carretera.
El gremio también considera necesario avanzar hacia estadísticas más detalladas sobre los vehículos y mercancías afectados, las modalidades utilizadas, el valor económico de los hurtos y los corredores con mayor exposición.
Para Asopartes, mejorar la calidad de esta información y consolidar acciones permanentes de prevención y seguridad permitirá proteger una operación que mueve más de 151 millones de toneladas de carga al año y que resulta fundamental para garantizar el abastecimiento, la actividad productiva y la competitividad de Colombia.











