Compártelo en redes

Redacción. La creciente presión sobre los recursos hídricos está llevando la conservación del agua hacia un nuevo modelo: medir, verificar y cuantificar el impacto ambiental de las inversiones. En un escenario en el que la demanda mundial de agua dulce podría superar la oferta en un 40 % hacia 2030, la discusión ya no se limita a conseguir recursos para proteger el agua, sino a demostrar con evidencia qué resultados producen esas inversiones.

Históricamente, la conservación hídrica ha dependido de asignaciones presupuestales públicas y de iniciativas privadas, muchas veces sin métricas unificadas que permitan evaluar el retorno ambiental. Ante esta situación, el mercado hídrico ha comenzado a desarrollar esquemas de financiamiento basados en el desempeño, en los que los recursos están asociados a resultados concretos en materia de conservación, eficiencia o calidad del agua.

En este contexto surge el BioCarbon Water Standard (BWS), una arquitectura técnica y científica que busca convertir las acciones de gestión y conservación de los recursos naturales en resultados cuantificables, verificables y trazables.

“El BWS establece un marco para la emisión de Verified Water Credits (VWC), un instrumento financiero de garantía ambiental que asigna un valor en metros cúbicos a las mejoras o los ahorros de agua generados en una cuenca, a partir de beneficios hídricos netos cuantificables, adicionales y verificables”, explica Ángela Duque, CEO de BioCarbon.

Medir el agua que se conserva

El programa busca que las mejoras ambientales relacionadas con el recurso hídrico puedan convertirse en resultados medibles y auditables, bajo criterios de integridad ambiental.

Para ello, el BWS establece los requisitos que deben cumplir los proyectos de conservación y restauración de ecosistemas hídricos, así como los principios y prácticas que deben observar sus responsables para acceder a la emisión de Verified Water Credits.

“Mediante una métrica unificada y un conjunto coherente de reglas para la línea base, la cuantificación, el control de fugas, la incertidumbre y la emisión de créditos basada en el desempeño, el BioCarbon Water Standard garantiza que los beneficios hídricos sean medibles, trazables y de alta integridad”, señala Duque.

El estándar contempla tres grandes categorías de intervención: mejora del suministro, reducción de la demanda y mejora de la calidad del agua.

Sus metodologías consideran variables como el volumen de agua recuperado, la recarga de acuíferos, la retención de agua en los suelos, el aumento de la eficiencia en el uso del recurso y la reducción de contaminantes.

En proyectos relacionados con infiltración mejorada o cosecha de agua lluvia, los cálculos incorporan criterios conservadores para establecer el impacto neto generado por las intervenciones. El objetivo es que los créditos representen beneficios hídricos reales y comprobables.

Ciencia, trazabilidad y participación comunitaria

El componente técnico del estándar se complementa con mecanismos de gobernanza y salvaguardas sociales. Las comunidades locales y otros actores relevantes participan en el diseño y seguimiento de las actividades, aportando conocimiento sobre el territorio y contribuyendo a la permanencia de las acciones de conservación.

Además, las metodologías incorporan controles para evaluar las dinámicas hidrológicas regionales y determinar que las intervenciones no produzcan efectos negativos en otros sectores de la misma cuenca.

Este enfoque busca responder a uno de los principales desafíos del financiamiento ambiental: demostrar que los recursos destinados a la conservación generan beneficios concretos, adicionales y verificables.

Así, los créditos hídricos se plantean como un mecanismo para conectar las necesidades de conservación con fuentes de financiamiento interesadas en respaldar resultados ambientales medibles. En lugar de valorar únicamente la inversión realizada, el modelo pone el foco en el volumen de agua conservado, recuperado o gestionado de manera más eficiente y en los beneficios que estas acciones generan para las cuencas y sus comunidades.


Compártelo en redes

¿Cuál es tu reacción?

Emocionado
0
Feliz
0
Me gusta
0
No estoy seguro
0
Ridículo
0

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Comments are closed.

Más en:Ambiente