La Estrella le apuesta a la recuperación productiva con 11,5 hectáreas de arroz
Puerto Libertador, Córdoba. La recuperación productiva comienza a tomar fuerza en la vereda La Estrella, donde la comunidad, con el acompañamiento de Cerro Matoso y su Fundación, puso en marcha la siembra mecanizada de aproximadamente 11,5 hectáreas de arroz, como parte de una iniciativa orientada a reactivar la producción y generar oportunidades para las familias de este territorio.
El proyecto hace parte de los aportes voluntarios de Cerro Matoso para apoyar a las comunidades afectadas por la ola invernal y busca contribuir a la recuperación de las actividades agrícolas. Para la siembra se utilizan semillas certificadas con mayor tolerancia a periodos de sequía, una característica que favorece la adaptación de los cultivos frente a posibles variaciones en las condiciones climáticas.
La iniciativa se suma a otros procesos productivos que ya avanzan en la vereda. Quince familias participan en un cultivo asociado de cacao y plátano, desarrollado con el respaldo de Cerro Matoso y su Fundación en el marco de una estrategia de negocios verdes. El proyecto busca diversificar los ingresos de los hogares, promover prácticas sostenibles y dinamizar la economía local.
Estas acciones reflejan el liderazgo de la comunidad y su capacidad para convertir las necesidades del territorio en proyectos concretos. Para sus habitantes, la recuperación productiva representa no solo la posibilidad de volver a cultivar, sino también una oportunidad para fortalecer conocimientos, generar ingresos y construir alternativas económicas de largo plazo.
“La superación que hemos tenido como comunidad ha sido gracias a Cerro Matoso, con proyectos de vivienda, proyectos productivos y oportunidades en educación. Hoy vemos cómo nuestros jóvenes se preparan a través de becas y cómo las familias han mejorado su calidad de vida gracias a este trabajo conjunto”, afirmó Isaac Castillo, líder de la vereda La Estrella.
El trabajo conjunto también ha dejado resultados en otros frentes. Treinta y nueve familias cuentan con nuevas viviendas, construidas mediante un modelo de autoconstrucción participativo que permitió a los habitantes liderar la ejecución de las obras con acompañamiento técnico de la Fundación Cerro Matoso.
Los nuevos hogares cuentan con pisos firmes, espacios ventilados y mejores condiciones de protección frente a las lluvias y las inundaciones. El modelo incorpora materiales y diseños acordes con la identidad y las tradiciones de la comunidad.
En educación, 37 jóvenes de La Estrella han accedido a formación técnica, tecnológica y profesional, ampliando sus oportunidades y fortaleciendo el talento local.
“Hoy somos una comunidad visible, y eso demuestra que cuando existe liderazgo, trabajo en equipo y un propósito común, es posible transformar realidades”, destacó Castillo.
Con la recuperación de la actividad agrícola, los cultivos de cacao y plátano, la construcción de viviendas y el acceso a oportunidades educativas, La Estrella avanza en un proceso de transformación que pone en el centro la participación de sus habitantes y el fortalecimiento de sus capacidades.
El desafío ahora es consolidar estos proyectos para que la producción agrícola se convierta en una fuente sostenible de ingresos y contribuya, desde la propia comunidad, al desarrollo económico y social de la vereda.











