Consumo de granos crece, mientras la producción nacional se reduce
Redacción. La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) lanzó una alerta sobre la disminución de las áreas de siembra y la producción de los granos que representa —maíz, fríjol, soya, trigo, cebada, avena, arveja, haba y sorgo—, en contraste con el crecimiento sostenido de la demanda interna y el aumento de las importaciones.
Según la federación, Colombia importa cerca del 85 % de los 260 millones de sacos de cereales, leguminosas y soya que consume cada año, mientras que la producción nacional apenas cubre el 15 %.
Maíz: caída sostenida en la participación nacional
El análisis de Fenalce, realizado entre 2012 y el primer semestre de 2025, muestra cómo la participación del maíz nacional en la demanda se ha desplomado.
- En 2012, el maíz amarillo cubría el 25 % de la demanda y el blanco el 93 %.
- Para 2015, las cifras bajaron a 15 % y 66 %, respectivamente.
- En 2020, la participación nacional fue de 14 % en maíz amarillo y 50 % en blanco.
- En 2025, apenas el 7 % del maíz amarillo y el 47 % del blanco fueron de origen nacional.
La reducción de aranceles tras el TLC con Estados Unidos, los bajos precios internacionales, el clima adverso y un dólar débil han incentivado las importaciones y desincentivado la siembra local.
Fríjol: el mercado se invierte
El fríjol también refleja la pérdida de terreno de la producción nacional.
- En 2012, el 77 % del consumo era abastecido por productores locales.
- Hasta 2022, la participación nacional se mantuvo por encima del 75 %.
- En 2025, la situación se invirtió: el fríjol importado representa el 67 % del consumo, mientras que el nacional apenas llega al 33 %.
Factores estructurales
Fenalce advierte que la baja productividad y los altos costos de producción responden a la falta de incentivos para aplicar buenas prácticas agrícolas, como la rotación de cultivos, el estudio de suelos, la siembra directa sin labranza, la agricultura de precisión y el cultivo asociado.
La federación concluye que la pérdida de participación de los granos nacionales compromete la soberanía y la seguridad alimentaria del país, en un escenario que califican de “extrema urgencia”
Fenalce insiste en la defensa de la soberanía alimentaria
La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) reiteró su llamado al Gobierno Nacional y a la industria para proteger la producción agrícola del país y garantizar la soberanía y seguridad alimentaria. La entidad ha participado en debates políticos, mesas de trabajo mensuales con la industria y ha emitido alertas sobre la pérdida de competitividad de los productores nacionales frente al mercado externo y las inclemencias climáticas.
“Se debe analizar la ley actual del sector agropecuario; necesitamos una ley fuerte que respalde el sector”, afirmó Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce, quien propuso la creación de una comisión accidental con senadores y gremios para discutir un proyecto de ley que incluya créditos oportunos, seguros de cosecha, infraestructura de almacenamiento y transporte, acceso a maquinaria, precios de estabilización y contratos de cosecha a futuro.
Propuestas a la industria
Fenalce ha promovido acuerdos con la industria a través de encuentros mensuales, en los que ha planteado iniciativas como:
- Sello Nacional de Abastecimiento, para distinguir a las empresas que compren materias primas nacionales.
- Plan conjunto de inversión en infraestructura de secado y almacenamiento, con participación de la industria, Fenalce y el Ministerio de Agricultura.
- Acuerdo nacional de comercialización “Compro Colombia”, para impulsar contratos de suministro a futuro entre productores e industriales.
- Agenda Política 2026, con propuestas de competitividad productiva y financiera, líneas de crédito especiales e incentivos tributarios.
Buenas Prácticas Agrícolas
La federación también ha firmado convenios con entidades nacionales e internacionales para fomentar la productividad y reducir costos mediante la implementación de buenas prácticas agrícolas: rotación de cultivos, estudio de suelos, siembra directa sin labranza, agricultura de precisión y cultivo asociado. Estas acciones buscan mejorar la fertilidad del suelo, reducir plagas y enfermedades, optimizar recursos y proteger el medio ambiente.
Fenalce subraya que la defensa de la soberanía alimentaria requiere del compromiso conjunto de gobierno, productores, gremios, empresas y ciudadanía. En un contexto electoral, la federación insiste en que este tema debe ser prioridad para los candidatos presidenciales y para el próximo mandatario de los colombianos.











