Panorama energético nacional: consumo récord y retos de confiabilidad
Medellín, Antioquia. El Sistema Interconectado Nacional (SIN) cuenta actualmente con una Capacidad Efectiva Neta (CEN) de 21.315,61 MW, integrada por las plantas en operación comercial que participan en el mercado mayorista de energía. La distribución por tecnología muestra un predominio hidráulico (62%), seguido por térmico (29%) y solar (9%).
Al 4 de junio, el nivel agregado de los embalses se ubicó en 69,43% del volumen útil, cifra que se encuentra 0,63 puntos porcentuales por debajo de la senda de invierno definida por la Creg, informó XM, operador del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y administrador del Mercado de Energía Mayorista (MEM).
En lo corrido de 2026, el país ha registrado un aumento sostenido en el consumo de energía eléctrica, impulsado principalmente por el incremento de las temperaturas máximas desde marzo. Las variaciones frente a 2025 fueron:
- Marzo: +5,67%
- Abril: +6,7%
- Mayo: +8,76%
En mayo se alcanzaron máximos históricos de consumo eléctrico, aunque la demanda se ubicó 130 GWh-mes por debajo del escenario superior (IC 95%) y 245 GWh-mes por encima del escenario medio proyectado por la Upme.
Retos de mediano plazo
Las proyecciones de la Upme y simulaciones del CND advierten que:
- Para enfrentar el verano 2026-2027 bajo condiciones de hidrología deficitaria, el nivel de embalses debería superar el 80% desde agosto.
- Se requerirá una participación prolongada del parque térmico para garantizar la atención confiable de la demanda.
- En un escenario similar al fenómeno de El Niño 2015-2016, se estima una necesidad de más de 90 GWh-día de generación térmica sostenida durante todo el verano.
- La confiabilidad del sistema podría verse comprometida si se presentan indisponibilidades adicionales de plantas o prolongación de bajos aportes hídricos.
En conclusión, el sistema eléctrico colombiano enfrenta un desafío doble: atender una demanda creciente en medio de temperaturas extremas y prepararse para un posible escenario de hidrología crítica en 2027, lo que exige planificación anticipada y fortalecimiento de la infraestructura térmica.











