Colombia implementará un Modelo de Ordenamiento Productivo para el sector arrocero en 2027
Bogotá. El Consejo Nacional del Arroz anunció la implementación de un Modelo de Ordenamiento Productivo para el sector arrocero colombiano, cuya ejecución está prevista para el primer semestre de 2027. La iniciativa busca fortalecer la sostenibilidad económica de la cadena, mejorar la planificación de la producción, contribuir a la estabilidad de los mercados y proteger los ingresos de miles de productores en el país.
La decisión involucra a los diferentes actores de la cadena productiva, entre ellos productores, industria, comercializadores y Gobierno Nacional, con el propósito de avanzar hacia un sector más organizado, competitivo y sostenible.
El modelo contempla cuatro pilares estratégicos que orientarán las acciones para mejorar las condiciones de producción y comercialización del arroz en Colombia.
Cuatro pilares para transformar el sector arrocero
- Ordenar la oferta y planificar la producción
El primer componente busca mejorar el equilibrio entre la oferta y la demanda mediante herramientas de planificación productiva. Entre las medidas propuestas se encuentran la zonificación de las siembras por departamento, la definición de áreas de cultivo de referencia y la realización de un Censo Arrocero Nacional.
Estas acciones permitirían contar con información más precisa sobre la actividad productiva y facilitar la toma de decisiones relacionadas con las áreas sembradas y la disponibilidad de arroz en el mercado.
- Proteger el mercado y fortalecer la transparencia
El segundo pilar está orientado a promover una administración responsable de los contingentes de importación, de acuerdo con las condiciones del mercado nacional. También contempla fortalecer las acciones contra el contrabando y revisar las prácticas comerciales que puedan afectar la libre competencia y la transparencia en la cadena.
Adicionalmente, se impulsará la creación de un Mecanismo Nacional de Formación de Precios del Arroz, que tomaría como referencia información verificable sobre costos de producción, inventarios, oferta disponible, demanda y comercio exterior.
La propuesta busca brindar mayor transparencia y previsibilidad a las operaciones comerciales, así como generar confianza entre los distintos participantes del sector.
- Proteger los ingresos de los productores
La gestión de los riesgos climáticos y las fluctuaciones del mercado constituye otro de los ejes centrales del modelo. Para ello, el Consejo priorizará el impulso de instrumentos que ayuden a los productores a enfrentar situaciones que puedan comprometer sus ingresos.
Entre las medidas planteadas figuran las pólizas colectivas de aseguramiento, los mecanismos de cobertura de precios y la estructuración de un Fondo de Estabilización de Precios.
Estas herramientas buscan contribuir a una mayor capacidad de respuesta frente a las variaciones de las condiciones productivas y comerciales.
- Impulsar la productividad y la competitividad
El cuarto pilar se enfoca en mejorar el acceso a recursos financieros y promover la incorporación de tecnología en el cultivo.
En materia de financiación, se impulsará una línea de crédito de Finagro orientada a la integración agroindustrial. Asimismo, se fortalecerá la disponibilidad de semillas certificadas y materiales tecnológicos que contribuyan a incrementar la productividad y competitividad del arroz colombiano.
La apuesta es generar condiciones que favorezcan el desarrollo de la actividad arrocera y fortalezcan su capacidad para responder a las exigencias del mercado.
Acuerdos para una cadena arrocera más sostenible
Con este anuncio, el Consejo Nacional del Arroz reiteró su compromiso con la construcción de acuerdos entre productores, industria, comercializadores y Gobierno Nacional, como parte de los esfuerzos para consolidar una cadena productiva más organizada y sostenible.
La implementación del Modelo de Ordenamiento Productivo, prevista para el primer semestre de 2027, buscará establecer condiciones más estables para los productores, fortalecer la seguridad alimentaria y promover un entorno de mayor confianza para la inversión y el desarrollo del sector.
El alcance de la estrategia dependerá de la articulación entre los actores de la cadena y del desarrollo de los instrumentos propuestos, que abarcan desde la planificación de las siembras hasta la financiación, la gestión de riesgos y la formación de precios.
Con estos cuatro pilares, el sector arrocero colombiano se prepara para avanzar hacia un esquema de planificación que integre la producción, la comercialización y la competitividad, con la sostenibilidad económica como uno de sus principales objetivos.











