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Roma, Italia. El futuro de la caficultura mundial dependerá no solo de conquistar nuevos consumidores, sino también de garantizar quién producirá el café que el mercado demandará en las próximas dos décadas. Este fue el mensaje central del ministro de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia, Indalecio Dangond Baquero, durante su intervención en el evento de alto nivel Estrategia Internacional de Italia para el Café: Desarrollo, Valor y Alianzas, realizado en Roma.

El encuentro, organizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Italia, reunió a representantes de gobiernos, organismos multilaterales y líderes de la industria cafetera internacional para analizar los desafíos y las oportunidades de cooperación en la cadena global del café.

La jornada estuvo encabezada por Antonio Tajani, vicepresidente del Consejo de Ministros y ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Italia. También participaron Mutahi Kagwe, ministro de Agricultura de Kenia; Vanusia Nogueira, directora ejecutiva de la Organización Internacional del Café; Gerd Müller, director general de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial; Dario Scannapieco, director ejecutivo de Cassa Depositi e Prestiti (CDP); Massimiliano Fabian, presidente de la Federación Europea del Café; Andrea Illy, presidente de Illycaffè, y Roberto Nocera, presidente de Ucimac, asociación italiana de fabricantes de máquinas profesionales de café.

El reto: garantizar la producción del café del futuro

Durante su ponencia, Dangond destacó la importancia de la cooperación internacional en transferencia de conocimiento, innovación y desarrollo tecnológico para enfrentar las dificultades que el cambio climático impone a la producción cafetera.

El ministro señaló que estos esfuerzos contribuyen a mejorar la competitividad y la rentabilidad de los productores, al tiempo que permiten desarrollar herramientas para responder a las nuevas condiciones del mercado y del entorno climático.

Sin embargo, advirtió que la industria mundial ha concentrado buena parte de sus esfuerzos en conquistar consumidores, mientras persiste una pregunta estratégica para el futuro del negocio: quién producirá el café que el mundo espera consumir durante los próximos 20 años.

Esta perspectiva, según el funcionario, exige replantear la relación entre los países productores y las grandes industrias dedicadas al tueste y la comercialización, para avanzar hacia alianzas que fortalezcan la producción desde su origen.

El planteamiento pone sobre la mesa la necesidad de que la cooperación internacional vaya más allá de las transacciones comerciales y contribuya a crear las condiciones económicas, técnicas y productivas que permitan sostener la oferta mundial de café en el largo plazo.

Durante un encuentro internacional en Roma, el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond Baquero, invitó a los países productores y a la industria mundial a fortalecer la cooperación en innovación, investigación genética y sostenibilidad, con el productor como eje de la transformación del sector.

Colombia apuesta por la investigación genética y la sostenibilidad

El ministro resaltó las fortalezas de Colombia como productor de café, entre ellas la tradición cafetera construida durante generaciones, la diversidad de sus territorios, el conocimiento acumulado por las comunidades productoras y el reconocimiento internacional de sus cafés de origen y alta calidad.

No obstante, indicó que el desafío consiste en convertir estas capacidades en una nueva etapa de competitividad, acorde con las exigencias de los mercados internacionales.

Entre las prioridades mencionó la incorporación de tecnologías, el fortalecimiento de la sostenibilidad, el desarrollo de perfiles sensoriales diferenciados y la trazabilidad a lo largo de toda la cadena de valor.

También destacó la necesidad de acelerar la investigación genética para desarrollar variedades de café más productivas y resistentes a los efectos del cambio climático.

Estas líneas de trabajo buscan contribuir a la adaptación de los sistemas productivos, mejorar la capacidad de respuesta de los caficultores frente a las variaciones climáticas y preservar la calidad del café colombiano en mercados cada vez más exigentes.

El productor, punto de partida de la transformación

Para Dangond, la transformación de la caficultura debe comenzar en el eslabón productivo y garantizar condiciones económicas adecuadas para quienes cultivan el grano.

En ese sentido, invitó a los representantes de los países productores, los organismos internacionales y la industria a construir una agenda conjunta que permita fortalecer la cooperación y generar beneficios sostenibles para los caficultores.

“No se trata exclusivamente de comprar café hoy. Se trata, sobre todo, de contribuir a que mañana sea posible producir el café que ustedes van a necesitar, de construir juntos una nueva agenda de cooperación, una agenda en la que nuestros ministerios puedan comenzar a trabajar desde hoy”, expresó el ministro.

Y agregó: “Quiero invitarlos a avanzar juntos para fortalecer una relación que vaya mucho más allá de la compraventa de café”.

La propuesta busca promover una relación de largo plazo entre productores e industria, en la que la inversión, la innovación y el intercambio de conocimientos contribuyan a fortalecer la capacidad productiva de los países de origen.

Con este llamado, Colombia puso el foco en uno de los desafíos estratégicos de la caficultura mundial: asegurar las condiciones para que las próximas generaciones de productores puedan cultivar el café que demandarán los consumidores del futuro, en un contexto marcado por los retos climáticos, tecnológicos y comerciales.


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