Colombia busca posicionarse como plataforma de nearshoring para Estados Unidos
Bogotá. La guerra comercial entre Estados Unidos y China, los problemas logísticos derivados de la pandemia y la necesidad de cadenas de suministro más cortas están reconfigurando el mapa global de la inversión. En ese contexto, Colombia quiere convertir el fenómeno del nearshoring en una oportunidad económica.
La estrategia del país ya no se limita a vender materias primas o atraer compañías para atender el mercado interno. El objetivo ahora es captar inversión extranjera con vocación exportadora: empresas que instalen operaciones en Colombia para producir, ensamblar, desarrollar tecnología o prestar servicios desde América Latina hacia Estados Unidos.
Estados Unidos, socio estratégico
Washington impulsa la relocalización de operaciones hacia países aliados y mercados cercanos. En ese tablero, Colombia busca posicionarse como socio estratégico, apoyado en una relación comercial de más de dos siglos, un tratado de libre comercio vigente desde 2012 y una creciente presencia de capital estadounidense.
Entre 2021 y 2025, Estados Unidos representó el 30,6 % de la inversión extranjera directa recibida por Colombia, con flujos acumulados superiores a US$32.000 millones en la última década. Actualmente, más de 650 compañías estadounidenses operan en el país en sectores como manufactura, energía, tecnología, salud, retail, agroindustria y servicios corporativos.
“Las empresas hoy están buscando destinos confiables, cercanos a mercados de interés y con capacidad exportadora. Colombia reúne esas condiciones y tiene una oportunidad histórica para atraer inversión extranjera ligada a manufactura, servicios globales y sectores de alto valor agregado”, aseguró Carmen Caballero, presidenta de ProColombia.
Exportaciones en transición
En 2025, las exportaciones colombianas alcanzaron US$50.200 millones, con los bienes no minero-energéticos representando por primera vez más de la mitad de la canasta exportadora (52,6 %). Las exportaciones de servicios también crecieron hasta US$19.600 millones, impulsadas por turismo, software, servicios empresariales y operaciones basadas en conocimiento.
Sectores prioritarios
La estrategia de atracción de inversión se concentra en:
- Manufactura avanzada: maquinaria industrial, electrodomésticos, metalmecánica y componentes aeronáuticos.
- Agroindustria: café procesado, cacao, frutas frescas y alimentos con valor agregado.
- Transición energética: hidrógeno, energía solar, biomasa e infraestructura eléctrica.
- Tecnología y servicios globales: centros de software, hubs de innovación, BPO y KPO, data centers y producción audiovisual.
Las zonas francas son otro atractivo clave, con beneficios como tarifa de renta reducida del 20 %, exenciones de IVA y ventajas arancelarias para importación de bienes de capital.
Retos pendientes
El desafío está en convertir el discurso en proyectos concretos. Colombia necesita avanzar en infraestructura, reducción de costos logísticos internos, seguridad jurídica y competitividad energética frente a otros países que también disputan inversiones derivadas del nearshoring.
El contexto internacional, sin embargo, parece jugar a favor: las compañías globales están reduciendo su dependencia de Asia y buscan operaciones más cercanas, resilientes y alineadas con Estados Unidos. Colombia quiere que parte de esa nueva geografía económica aterrice en sus puertos, zonas francas y parques industriales.











