La habichuela vuelve a ser protagonista en la mesa campesina de la Mojana
Majagual, Sucre. Con todo su valor nutricional, la habichuela ha regresado como reina de la mesa campesina en la región de la Mojana, gracias a la recuperación de semillas resilientes que se reproducen en bioespacios tipo cama contra inundaciones, en el marco del programa Mojana, Clima y Vida. Esta iniciativa es apoyada por el Fondo Verde del Clima, a través del Pnud, y cuenta con la intervención científica de la Universidad de Córdoba, mediante la Facultad de Ciencias Agrícolas y el programa de Ingeniería Agronómica.
Las estructuras de agricultura protegida han sido construidas por los campesinos con orientación de docentes e investigadores de la Unicórdoba, permitiendo rescatar y multiplicar semillas fundamentales para la seguridad alimentaria de las presentes y futuras generaciones.
Semillas resilientes para la seguridad alimentaria
En la población de Alto Prado, municipio de Majagual, el investigador Luis Rodríguez Páez, docente de Ingeniería Agronómica en la Universidad de Córdoba, destacó que la habichuela es un material estratégico para la región, al ser fuente de proteína y nutracéuticos provenientes de especies criollas y nativas.
“Estas semillas mostraron resiliencia a las inundaciones y a las sequías. Los bioespacios son estructuras para multiplicarlas y garantizar seguridad alimentaria. Agradecemos al Fondo Verde del Clima y al Pnud por la subvención que nos permite entregar estas semillas a los campesinos”, señaló Rodríguez Páez.
Variedades rescatadas
Entre las especies recuperadas se encuentran la habichuela larga, negra, de enrame, roja y tras, que comparten protagonismo con otros cultivos resilientes como el tomate mano de tigre. También se rescatan y siembran especies como ají criollo o topito, pepino, berenjena, guayaba, entre otras, enriqueciendo la despensa campesina.
Las habichuelas son alimentos ricos en proteínas, vitaminas y compuestos nutracéuticos que contribuyen a la salud. En la cocina campesina de la Mojana, las recetas tradicionales incluyen habichuela con huevo, guisado con papa, ensalada campesina, habichuelas salteadas, ensalada con ajo y cebolla, y frijoles guisados con habichuelas, entre muchas otras preparaciones que mantienen viva la tradición gastronómica local.
Con este programa, la Mojana reafirma su capacidad de adaptación al cambio climático y fortalece la seguridad alimentaria de sus comunidades rurales, posicionando la habichuela como símbolo de resiliencia y nutrición en la mesa campesina.











