Asegurando lo que se pueda de la cosecha maicera
Chimá, Córdoba. Agricultores de Córdoba que están en zonas cercanas a la Ciénaga Grande de Lorica han hecho esfuerzos individuales para salvar su cosecha, especialmente de maíz, que es el producto que mayormente se siembra en el primer semestre del año.
Olimpo Muñoz, pequeño agricultor de la vereda Pimental en Chimá, ha estado sacándole el cuerpo al agua desde que sembró a finales del mes de abril. Antes de que sus plantas de maíz alcanzaran a tener fruto se le inundó media hectárea de la 1,5 que sembró, esa estaba en la zona baja cerca a la Ciénaga.
El resto sobrevivió y alcanzó a madurarse para darle la mazorca, sin embargo, no tuvo tiempo para recogerla con tierra seca, esta se inundó y tuvo que a las carreras tratar de salvar lo que pudiera en medio del agua.
Para hacer la tarea le tocó buscarse una canoa para ir depositando el maíz recogido allí, ya que todo el lote, una hectárea, es un charco grande.

Los maiceros de Chimá se las ingenian para salvar su cosecha ante la arremetida del invierno que no da tregua.
Así como Olimpo Muñoz varios agricultores de la zona de Las Arepas en Cotorra, zona fronteriza en la que confluyen tres municipios Cotorra, San Pelayo y Chimá, han perdido la mayor parte del área sembrada, mientras que otros han hecho grandes esfuerzos por salvar lo que pueden.
Carlos Álvarez, agricultor de la zona, asegura que hay muchos campesinos afectados, incluso algunos en esa zona de Las Arepas, donde hay varias veredas, hubo agricultores que sembraron cinco hectáreas y llegaron a perder dos a tres de ellas porque sus lotes pegan con la Ciénaga Grande de Lorica.
Para estos agricultores no ha habido un plan de ayuda, así como se le dio a los productores de la Mojana. Ha faltado la gestión de las administraciones municipales para hacerlos visibles ante el Gobierno Nacional.











