Universidad de Córdoba prueba sistema con microalgas para capturar CO₂ y reducir la huella de carbono
Montería, Córdoba. Un sistema basado en microalgas para capturar dióxido de carbono (CO₂) del aire comenzó a mostrar resultados en la Universidad de Córdoba, como parte de una investigación que busca evaluar su potencial como alternativa ambiental frente al cambio climático y contribuir a la reducción de la huella de carbono en Montería.
El proyecto, denominado “Evaluación de la captación de CO₂ basada en el uso de microalgas, como alternativa en la reducción de la huella de carbono en la ciudad de Montería, Córdoba”, es liderado por la docente y coordinadora del Herbario de la Universidad de Córdoba, Martha Mogollón Arismendy, y se desarrolla desde hace cerca de un año.
La investigación trabaja con la microalga Chlorella minutissima, cultivada en un fotobiorreactor diseñado y construido por el equipo científico.
“Con esta microalga lo que estamos haciendo es evaluar qué tanto capta ella el CO₂ que se encuentra en la atmósfera, como una estrategia de solución basada en la naturaleza”, explicó Mogollón Arismendy.
Así funciona el sistema de captura de CO₂
El equipo investigador desarrolló un prototipo que fue sometido a diferentes pruebas hasta alcanzar las condiciones necesarias para su funcionamiento.
El sistema toma aire del ambiente mediante una bomba y lo conduce hacia el interior del fotobiorreactor, donde las microalgas realizan el proceso de fotosíntesis. Sensores instalados en el dispositivo permiten medir la concentración de CO₂ que ingresa y compararla con la cantidad que sale después del proceso.
“Estamos midiendo la diferencia del CO₂ que entra y el que sale después de ser tomado por las microalgas. Eso nos permite conocer qué tanto están removiendo este gas del ambiente. A esto lo llamamos árboles de microalgas”, señaló la investigadora.
El fotobiorreactor también cuenta con sensores para monitorear la temperatura interna, una variable fundamental para garantizar la supervivencia de las microalgas y mantener el funcionamiento adecuado del sistema.
Otro de sus componentes es un sistema de energía solar, que permite suministrar energía para la aireación y la iluminación necesarias para mantener el cultivo durante el día y la noche.
El proyecto sale del campus universitario
La investigación ya comenzó a desarrollarse en escenarios externos a la Universidad de Córdoba.
Además del fotobiorreactor instalado en el campus universitario, otro equipo funciona actualmente en la Terminal de Transporte de Montería, mientras que un tercero será instalado en el Centro Verde.
Esta fase del proyecto se desarrolla mediante un trabajo conjunto entre la Universidad de Córdoba, la Alcaldía de Montería, a través de su Oficina de Planeación, y la Terminal de Transporte
La instalación de los equipos en diferentes puntos permitirá ampliar la evaluación del sistema y obtener información sobre su comportamiento en distintos entornos.
Investigación reúne varias disciplinas
El proyecto cuenta con la participación de docentes e investigadores de los programas de Ciencias Naturales, Ingeniería de Sistemas e Ingeniería de Alimentos de la Universidad de Córdoba.
También participan estudiantes del programa de Biología, de la Maestría en Biotecnología de la Universidad de Córdoba y un estudiante de la Maestría en Desarrollo Sostenible de la Universidad de Manizales.
El equipo aporta conocimientos relacionados con el componente biológico, el desarrollo tecnológico de los dispositivos y el procesamiento y análisis de la información generada por los sensores.
A la investigación se sumó además el científico Francisco Eduardo Hernández Sandoval, del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste, en México, fortaleciendo la cooperación científica internacional alrededor de esta iniciativa.
El rector de la Universidad de Córdoba, Jairo Miguel Torres Oviedo, destacó que el proyecto hace parte de la apuesta institucional por desarrollar investigaciones orientadas a resolver problemáticas ambientales del territorio, promover el trabajo interdisciplinario y generar conocimiento con impacto para Córdoba y el país.
De la captura de CO₂ al aprovechamiento de la biomasa
La investigación no se limita a medir la capacidad de las microalgas para capturar dióxido de carbono. Otro de sus objetivos es analizar la biomasa producida durante el proceso.
Para ello, los investigadores estudiarán su contenido de proteínas, carbohidratos y aminoácidos, con el propósito de determinar si puede tener potencial para el desarrollo de nuevos productos de interés para la región.
De esta manera, el proyecto busca avanzar en dos frentes: por un lado, determinar la capacidad de Chlorella minutissima para remover CO₂ del ambiente y, por otro, evaluar posibles usos de la biomasa generada.
Los resultados que se obtengan permitirán establecer el potencial de esta tecnología como una alternativa basada en la naturaleza para contribuir a la reducción de gases de efecto invernadero y, eventualmente, explorar aplicaciones productivas de la biomasa de microalgas en Córdoba.











