El futuro de la tasa de interés del Banrepública estará atado al Fenómeno de El Niño
Bogotá. El Banco de la República elevó en 25 puntos básicos la tasa de interés de política monetaria, que pasó de 12% a 12,25%, en una decisión adoptada por mayoría durante su reunión de septiembre.
La votación mostró un cambio en la composición de la Junta frente a las reuniones anteriores. Cuatro miembros respaldaron el incremento de 25 puntos básicos, mientras que uno de los codirectores se inclinó por una subida de 50 puntos básicos. Los otros dos integrantes votaron por mantener la tasa en su nivel anterior.
La decisión estuvo marcada por las preocupaciones sobre el comportamiento de la inflación y sus perspectivas, en un contexto en el que la actividad económica también muestra señales de desaceleración.
Inflación vuelve a subir y preocupa el comportamiento de los servicios
En su comunicación, el Banco de la República destacó que la inflación anual volvió a aumentar en agosto y alcanzó 6,2%.
La entidad señaló que las presiones inflacionarias provinieron tanto de los alimentos como de los precios regulados, mientras que la inflación anual de servicios llegó a 7,2%.
El Banco también resaltó el comportamiento de la inflación básica, que excluye alimentos y bienes regulados, al señalar que alcanzó en agosto su nivel más alto del último año.
Otro de los factores de atención para la política monetaria son las expectativas de inflación. Según el Banco, estas aumentaron para el cierre de 2026, aunque disminuyeron para el horizonte de dos años. No obstante, para ese periodo todavía se mantienen en la parte alta del rango de la meta, alrededor del 4%.
La Junta también advirtió sobre los posibles efectos del fenómeno de El Niño, que podría generar nuevas presiones sobre los precios de los alimentos y los bienes regulados.
La economía muestra señales mixtas
En materia de actividad económica, el Banco de la República destacó el crecimiento registrado durante el segundo trimestre, que alcanzó 3,4% en la serie desestacionalizada.
Sin embargo, al referirse a los indicadores más recientes, la entidad puso el foco en el desempeño del Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) de julio, así como en los resultados de la industria y el comercio, que muestran un menor dinamismo.
El comunicado también incorporó como elemento de atención el comportamiento de las importaciones, que registraron un crecimiento significativo y podrían incidir en los desequilibrios externos y en las necesidades de financiación de la economía.
En materia laboral, la comunicación de la Junta no hizo énfasis en los datos más recientes.
Bbva Research considera que el alza fue una sorpresa
Para Alejandro Reyes, economista principal de Bbva Research para Colombia, la decisión de septiembre fue inesperada frente a las previsiones del mercado.
“La media de analistas, incluido Bbva Research, esperábamos estabilidad en tasas, por lo que la decisión es una sorpresa”, señaló.
De acuerdo con su análisis, las condiciones internas relacionadas con la inflación y el tipo de cambio no mostraban cambios sustanciales frente a la reunión de julio. La inflación había pasado de 6,14% a 6,24%, mientras que el peso colombiano registraba una depreciación moderada frente a su nivel anterior, aunque todavía dentro del contexto de una apreciación acumulada.
Reyes considera que las diferencias más relevantes se encuentran en el frente de la actividad económica. La industria registró una contracción en julio, mientras que las ventas minoristas, aunque mantienen un crecimiento cercano al 5%, se han desacelerado desde tasas de dos dígitos.
A esto se sumó el comportamiento del ISE, que en julio registró un crecimiento anual de 1,1%, además de los datos más recientes del mercado laboral.
Según el economista, estos últimos resultados muestran una moderación del empleo, aunque parte del deterioro estaría relacionado con los efectos del terremoto.
Presiones externas y precios de los combustibles
El Banco de la República también señaló un deterioro del frente externo, asociado a las perspectivas de una política monetaria más restrictiva en las economías desarrolladas.
Durante la rueda de prensa posterior a la decisión, el ministro destacó además el reciente incremento de los precios de los combustibles como uno de los factores que están incidiendo en las decisiones de los bancos centrales y en el comportamiento de los mercados internacionales.
Para Bbva Research, estas condiciones representan una fuente adicional de presión para la economía colombiana.
Reyes también llamó la atención sobre el crecimiento de las importaciones, aunque señaló que este riesgo todavía tuvo una presencia limitada tanto en el comunicado como en la rueda de prensa. A su juicio, un aumento de las importaciones podría contribuir a un mayor desequilibrio externo y generar necesidades adicionales de financiación.
¿Qué viene para las tasas de interés?
Bbva Research espera que la actividad económica registre resultados débiles durante los próximos meses, tanto por los efectos de corto plazo asociados al terremoto como por algunas tendencias de desaceleración que ya se habían comenzado a observar antes de este evento.
En ese contexto, Reyes considera que la decisión de septiembre puede interpretarse como una de las últimas oportunidades del Banco de la República para incrementar la tasa y reforzar su mensaje de compromiso con el control de la inflación.
El economista señala que las tasas reales ya se encuentran en niveles elevados y que, desde su perspectiva, esto ha permitido mantener una postura monetaria restrictiva.
Entre los principales retos para la política monetaria hacia adelante identifica la situación fiscal, el posible impacto del fenómeno de El Niño y el efecto de la apreciación del peso sobre los precios internos.
En materia fiscal, señala que una eventual moderación del gasto público, junto con una reducción de los déficits y una consolidación gradual de las finanzas públicas, podría contribuir a disminuir las presiones inflacionarias.
Sobre El Niño, advierte que un episodio de fuerte intensidad podría generar aumentos en los precios, especialmente de alimentos, aunque una parte de estos efectos podría ser transitoria. El riesgo, según su análisis, estaría en que estos choques terminen afectando las expectativas de inflación en un contexto de varios años con inflación por encima de la meta.
Finalmente, Reyes señala que la apreciación acumulada del peso todavía no se ha trasladado plenamente a los precios de la canasta familiar. Si la demanda interna se desacelera, como contempla el escenario de Bbva Research, podría producirse un mayor traslado de la fortaleza del peso hacia los precios finales.
Bbva Research considera que los próximos datos económicos podrían llevar al Banco de la República a mantener estable la tasa de interés en las siguientes reuniones y plantea, en su escenario, que un eventual ciclo de reducciones podría comenzar alrededor de septiembre del próximo año. No obstante, el análisis advierte que un deterioro de las expectativas de inflación asociado a El Niño o una menor consolidación fiscal podrían prolongar la permanencia de una postura monetaria restrictiva.











