Producción piscícola de Asprocig será con energía renovable
Región. Veintidós familias y 13 sistemas colectivos de producción de peces de Lorica, Purísima, Chimá, Cotorra y San Bernardo del Viento, miembros de la Asociación de Productores para el Desarrollo Comunitario de la Ciénaga Grande del Bajo Sinú (Asprocig), comenzaron su producción con energía renovable.
Ellos ejecutan con Fondo Acción un proyecto en el que la energía renovable, en este caso paneles solares, es el pilar clave en el proceso de fortalecimiento de acciones encaminadas a lograr una mejor producción de peces para su seguridad alimentaria y aumentar los ingresos económicos.
Los miembros de Asprocig en estos municipios cultivan peces a nivel familiar en tanques de geomembrana o a nivel colectivo en estanques, su producción se veía expuesta a las fallas del servicio de energía convencional con lo cual no podían sembrar muchos peces por la poca aireación que tendrían ante la falta de la energía.

Estos paneles solares fueron instalados en un sistema colectivo en Purísima.
Ahora con la energía fotovoltaica, que tendrán las 24 horas del día, no tendrán ese inconveniente por lo cual esperan aumentar su producción. Sobre este tema, Eber Grondona Argumedo, auxiliar administrativo de Asprocig, en diálogo con el portal En Nuestro Campo, manifestó que con el operador –Fondo Acción- la Asociación espera duplicar su producción. “Hoy cosechamos 7 kilogramos por metro cúbico en sistemas piscícolas cerrados, el objetivo es llegar a 14 o 15 kilogramos por metro cúbico”, afirma.
Las plantas que fueron instaladas en las viviendas les dan suficiente energía para airear los tanques y les sobra, la cual las familias están usando para sus necesidades.
El proyecto contempla instalar 35 plantas solares en igual número de viviendas, de esas ya se instalaron 32 y las familias ya comenzaron a sembrar mayor cantidad de peces en los tanques de geomembrana que tienen en las casas.

Con tanques de geomembrana algunas familias miembros de Asprocig cultivan sus peces, con la energía convencional no se atrevían a sembrar muchos, ahora con la solar no tendrán la zozobra de que se les vaya la energía y podrán duplicar la cantidad de peces en el tanque.
El proyecto hará una inversión de 1500 millones de pesos, provenientes de cooperación alemana, y 352 millones de pesos que pone Asprocig, el 80 % de ese recurso de la Asociación es en dinero, mientras que el otro 20 % está representado en mano de obra.
El proyecto es a un año y aunque solo llevan 4 meses en los que se han instalado gran parte de los paneles solares, el tiempo restante es para hacer la medición del impacto de esa energía renovable en la disminución de los Gases Efecto Invernadero (GEI). “En los 8 meses restantes harán la medición de cuánta energía de la convencional se ahorra una familia, y qué impacto tiene eso en los GEI”, explica Grondona Argumedo.

A las familias se les instruye sobre el manejo de las baterías donde se almacena energía para las horas en que no haya sol.
Asprocig es una organización comunitaria de base, de segundo grado, de ella hacen parte 98 organizaciones en las que están 6500 familias y se impacta a 32000 personas. Su radio de acción es en 9 municipios aunque en el proyecto solo entraron 5 municipios. Para la selección de las familias que hacen parte del proyecto se tuvo en cuenta que cumplieran con las propuestas políticas de cada organización de la que hacen parte.
Este proyecto hace parte de la Iniciativa Internacional del Clima (IKI) del Ministerio de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de la República Federal de Alemania, y apoya al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible en la puesta en marcha de “Colombia Baja en Carbono” para desligar el crecimiento económico del país de la emisión de Gases de Efecto Invernadero.











