Colombia busca atraer inversión para convertirse en productor regional de combustibles sostenibles de aviación
Bogotá. El país proyecta producir 100 millones de galones anuales de SAF para 2035 y consolidarse como un nuevo proveedor para el mercado internacional.
Colombia quiere posicionarse como uno de los principales productores de Combustibles Sostenibles de Aviación (SAF, por sus siglas en inglés) en América Latina y aprovechar el crecimiento de este mercado para atraer inversión extranjera en la transición energética. La meta es alcanzar una capacidad de producción de 100 millones de galones al año en 2035 y 450 millones hacia 2050, respaldada por una estrategia que integra capacidades agroindustriales, infraestructura energética, conectividad aérea y un marco regulatorio en desarrollo.
La apuesta hace parte de la Hoja de Ruta para SAF liderada por la Aeronáutica Civil, que responde al aumento de la demanda mundial de combustibles sostenibles impulsado por los compromisos de descarbonización de la industria aeronáutica.
“El mercado de los combustibles sostenibles de aviación abre una nueva oportunidad para atraer inversión de largo plazo hacia Colombia. El país reúne capacidades agrícolas, energéticas, industriales y logísticas que ofrecen condiciones competitivas para el establecimiento de nuevos proyectos de SAF”, afirmó Carmen Caballero, presidenta de ProColombia.
La experiencia del país, una de las fortalezas
Entre las fortalezas del país figuran más de dos décadas de experiencia en biocombustibles, infraestructura de refinación, disponibilidad de materias primas sostenibles y una ubicación estratégica que facilita el acceso a mercados regionales e internacionales.
El crecimiento del sector aéreo también respalda esta apuesta. Durante 2025, los aeropuertos internacionales del país movilizaron 56,6 millones de pasajeros y cerca de 998.000 toneladas de carga. Además, Colombia cuenta con 450 rutas directas hacia más de 26 países, mientras el Aeropuerto Internacional El Dorado se mantiene como el principal terminal de carga aérea de América Latina y uno de los de mayor conectividad en la región.
Otro de los activos del país es la disponibilidad de materias primas para la producción de SAF. Colombia produce aceite de palma y caña de azúcar, además de contar con residuos agrícolas, forestales y aceites de cocina usados que pueden convertirse en este tipo de combustible mediante diferentes tecnologías. A ello se suman cerca de 42,9 millones de hectáreas con potencial para expansión agrícola sin afectar bosques ni ecosistemas estratégicos.
Las perspectivas también han sido respaldadas por estudios internacionales. Una investigación desarrollada por MIT, Airbus y Latam estima que, con un incremento del 20% en la producción de palma de aceite y caña de azúcar, Colombia podría producir alrededor de 250 millones de litros de SAF al año, superando el potencial estimado para otros países de la región.
El país ya registra avances concretos. En 2024, Ecopetrol produjo por primera vez SAF a escala industrial en la Refinería de Cartagena mediante el coprocesamiento de aceite de palma y aceite de cocina usado. Paralelamente, Colombia avanza en certificaciones internacionales de sostenibilidad y en acuerdos regionales para promover la producción y comercialización de estos combustibles.
A este panorama se suman iniciativas regulatorias como el Proyecto de Ley 439 de 2024 y el desarrollo del reglamento técnico que definirá los estándares de calidad del SAF, medidas que buscan brindar mayor seguridad jurídica y facilitar la llegada de nuevas inversiones.
Con esta estrategia, Colombia busca integrarse a una cadena global de valor que demandará nuevos proveedores e importantes inversiones durante las próximas décadas, consolidando al mismo tiempo una nueva fuente de crecimiento industrial, diversificación de exportaciones y desarrollo de la transición energética.











