AmCham Colombia pide pasar de los diagnósticos a las acciones para aprovechar la relación con Estados Unidos
Bogotá. Fortalecer las capacidades internas del país y convertir las oportunidades de la relación con Estados Unidos en resultados concretos para las empresas y los ciudadanos es uno de los principales desafíos que enfrenta Colombia en esta nueva etapa bilateral.
Así lo afirmó María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), durante el foro “Relaciones Colombia–Estados Unidos: ¿una nueva etapa?”, realizado en la Universidad Externado de Colombia, donde se presentó un estudio conjunto sobre las perspectivas de la relación entre ambos países en cuatro áreas estratégicas: comercio, seguridad, migración y medio ambiente.
La dirigente gremial señaló que los vínculos entre Colombia y Estados Unidos trascienden los cambios de gobierno y constituyen una plataforma estratégica para promover el crecimiento económico, atraer inversión extranjera y generar bienestar.
“La relación entre Colombia y Estados Unidos no es solamente una relación política. Sus cimientos están en los ciudadanos. Son más de cinco millones de empleos los que están detrás de esta relación y que generan ingresos y bienestar para los colombianos”, manifestó Lacouture.
La presidenta de AmCham Colombia destacó el optimismo frente a las perspectivas de la relación bilateral, pero insistió en que el país debe avanzar de las propuestas a su implementación para aprovechar las oportunidades existentes.
“Una nueva etapa no comienza con una declaración, comienza cuando las oportunidades se convierten en realidades para los ciudadanos”, enfatizó.
Comercio e inversión, claves para aprovechar la relación bilateral
En materia comercial, Lacouture resaltó que el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos continúa siendo una herramienta fundamental para el intercambio económico, incluso en medio de los cambios en la política arancelaria estadounidense.
Según explicó, el acuerdo permite que el 72,8 % de la canasta exportadora colombiana mantenga un arancel del 0 %, lo que representa una ventaja para los productos nacionales y ofrece un marco institucional para las conversaciones comerciales entre ambos países.
Asimismo, destacó el papel de Estados Unidos como principal inversionista extranjero en Colombia y su contribución a la generación de empleo. De acuerdo con las cifras presentadas durante el encuentro, más de 750 empresas estadounidenses tienen presencia en el país y han contribuido a generar más de 150.000 puestos de trabajo.
“Tenemos que dejar de decir que Colombia tiene oportunidades. El mundo sabe que Colombia tiene un potencial enorme. Lo que necesitamos demostrar es que ese potencial se puede ejecutar”, afirmó Lacouture.
En ese sentido, advirtió que materializar las oportunidades comerciales y de inversión requiere superar barreras internas relacionadas con la seguridad, los costos logísticos, la disponibilidad de energía, la estabilidad de las reglas y la agilidad de los trámites.
La dirigente gremial también alertó sobre los efectos que pueden tener la extorsión, los bloqueos y las dificultades de seguridad en los territorios sobre la viabilidad de los proyectos productivos y exportadores. Por ello, insistió en que mejorar las condiciones para la actividad empresarial es indispensable para transformar el potencial exportador colombiano en negocios efectivos.
Seguridad, migración y medio ambiente, en el centro de la agenda
El estudio presentado por AmCham Colombia y la Universidad Externado plantea que la relación bilateral debe abordarse desde una perspectiva integral, en la que el comercio, la inversión, la seguridad, la migración y el desarrollo territorial se entiendan como asuntos interconectados.
La investigación fue desarrollada por Alejandro Bohórquez, en seguridad y paz; Lucas Gómez, en migración; Carolina Montes, en medio ambiente, y Javier Garay, en comercio, bajo la coordinación del profesor Emilio Archila.
En materia migratoria, Lacouture destacó la contribución de los colombianos residentes en Estados Unidos y el impacto de las remesas en la economía de los hogares. Según las cifras mencionadas durante el foro, aproximadamente el 53 % de las remesas que recibe Colombia proviene de ese país.
Respecto al componente ambiental, señaló que la sostenibilidad debe contemplar un equilibrio entre las dimensiones económica, social y ambiental. La disponibilidad de energía, la gestión del agua, la protección de la biodiversidad y la cooperación científica y empresarial son factores determinantes para la viabilidad de los proyectos y el desarrollo de nuevas oportunidades de inversión.
El documento busca, de esta manera, identificar acciones que permitan fortalecer la cooperación entre ambos países y aprovechar mejor sus vínculos económicos, institucionales y sociales.
La academia plantea fortalecer el diálogo entre sectores
Durante el foro, Paola Montilla, directora de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad Externado de Colombia, destacó la importancia de la academia en el análisis de los cambios en la política exterior y en la formulación de propuestas para responder a los desafíos de la relación bilateral.
Montilla señaló que la seguridad, la migración, el comercio exterior y el medio ambiente deben ocupar un lugar central tanto en la agenda de los gobiernos como en las reflexiones de las universidades y la sociedad civil.
También resaltó la necesidad de promover espacios de diálogo entre la academia, el sector privado y los responsables de la toma de decisiones, con el propósito de construir propuestas que contribuyan al desarrollo del país.
Entre los aspectos que requieren especial atención mencionó las conexiones entre seguridad e inversión, así como las dimensiones sociales y económicas de la migración.
Una relación que requiere compromisos de largo plazo
Lacouture recordó que los vínculos entre Colombia y Estados Unidos no se limitan a las relaciones entre los gobiernos. También involucran al poder legislativo, las instituciones, las empresas, las universidades, los gremios y las regiones de ambos países.
En ese contexto, el estudio conjunto busca aportar elementos para fortalecer una relación bilateral con una larga trayectoria histórica y adaptarla a los cambios del entorno internacional.
La apuesta, según lo expuesto durante el encuentro, es avanzar hacia una agenda que combine el conocimiento académico, la experiencia empresarial y la capacidad institucional para impulsar el comercio y la inversión, mejorar las condiciones de seguridad, fortalecer la cooperación migratoria y promover la sostenibilidad.
El principal reto para Colombia será convertir ese potencial en resultados verificables, mediante acciones que mejoren la competitividad, faciliten la actividad empresarial y amplíen las oportunidades de desarrollo económico y social para los ciudadanos.











