Aumenta la entrada de ganado de primera calidad a subastas comerciales, pero cae frente a 2025
Montería, Córdoba. Durante el tercer trimestre de 2026 (julio-septiembre), el ingreso de animales a las subastas comerciales de primera calidad aumentó 17,4 % frente al trimestre anterior, al pasar de 74.967 a 88.005 cabezas. Sin embargo, en comparación con el mismo período de 2025, registró una caída del 24,5 %, lo que evidencia una reducción significativa de la oferta comercializada, reportó el Observatorio de Precios y Costos Agrarios de la Zona Noroccidental del Caribe Colombiano (Opca) de la Universidad de Córdoba.
En las subastas de segunda calidad también se observó un aumento de la entrada de animales. Frente al trimestre anterior, el incremento fue del 73 %, al pasar de 26.125 a 45.177 cabezas. En comparación con el mismo trimestre de 2025, el crecimiento alcanzó el 83 %, desde 24.651 cabezas.
Por sexo, los machos representaron el 56 % del total comercializado, con 45.710 cabezas, mientras que las hembras sumaron 38.295. Por departamento, Córdoba concentró el 71 % de la oferta, equivalente a 62.287 animales, y Sucre aportó el 29 % restante, con 25.718 cabezas.
La estacionalidad y el clima condicionan la oferta ganadera
Como lo ha documentado empíricamente el Observatorio de Precios y Costos Agrarios (Opca) desde 2007, la oferta de ganado, al igual que la oferta agraria en general, presenta un comportamiento estacional estrechamente relacionado con las variaciones del régimen de lluvias.
El historial de los reportes evidencia que los máximos de oferta se concentran sistemáticamente en el tercer trimestre de cada año. El récord se registró en julio-septiembre de 2010, cuando ingresaron cerca de 167.000 cabezas, casi el doble de las 88.000 contabilizadas en el trimestre analizado.
Aunque la comercialización organizada mediante subastas ha perdido dinamismo desde 2012, las condiciones climáticas irregulares del presente año y la inconformidad expresada por las comercializadoras frente al funcionamiento del sistema Sinigan 6 habrían contribuido a reducir la oferta trimestral hasta niveles históricamente bajos.
En el conjunto del Caribe colombiano, la entrada de animales también aumentó frente al trimestre inmediatamente anterior: pasó de 84.202 a 101.071 cabezas, un crecimiento del 20 %. No obstante, en la comparación anual disminuyó un 24 % respecto de las 132.214 cabezas registradas en el tercer trimestre de 2025
Caen los precios corrientes por kilo en todas las categorías
Después de cinco trimestres consecutivos de aumentos, los precios nominales por kilogramo de ganado retrocedieron durante el tercer trimestre de 2026 en todas las categorías analizadas.
En los machos, el precio del ganado de levante cayó a $9.808 por kilo, luego de permanecer durante cinco trimestres consecutivos por encima de los $10.000. El precebo se ubicó en $9.483 y el ganado cebado, en $9.326.
Entre las hembras, el precio del ganado de levante descendió a $8.636 por kilo; el de vientre, a $8.473, y el de las hembras cebadas escoteras, a $7.714.
La trayectoria de los precios muestra diferencias según la categoría. Los valores del macho de levante y del precebo alcanzaron sus máximos en el tercer trimestre de 2025 y, desde entonces, han descendido. El precio del macho cebado, en cambio, continuó aumentando hasta el segundo trimestre de 2026.
En las hembras, los precios crecieron hasta el primer semestre de 2026 y retrocedieron durante los dos últimos trimestres. En particular, el valor de las hembras cebadas mantuvo su tendencia ascendente hasta el segundo trimestre de este año, antes de la caída observada en el período más reciente.
El comportamiento de los precios no fue uniforme en los mercados regionales. En el Caribe colombiano, el ganado macho cebado se valorizó, mientras que en la feria de Medellín el precio de los machos permaneció relativamente estable y el de las hembras disminuyó. Por su parte, los precios del ganado cebado en las subastas de Urabá y Tarazá también registraron retrocesos.
Perspectivas: los precios podrían continuar a la baja
Las perspectivas inmediatas apuntan a nuevas presiones bajistas sobre los precios del ganado. Por el lado de la demanda, las expectativas de los cebadores son poco favorables ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño, caracterizado por la reducción de las lluvias y el aumento de las temperaturas. Estas condiciones pueden deteriorar la disponibilidad de pasturas naturales, afectar la salud de los animales y retrasar la ganancia de peso, con consecuencias sobre los costos y los tiempos de engorde.
A este panorama se suman la revaluación del peso colombiano, que reduce los ingresos en moneda nacional por cada dólar recibido por las exportaciones, y las restricciones que persisten sobre las ventas externas de ganado vivo. Estos factores limitan los incentivos para la compra y el engorde de animales.
Por el lado de la oferta, las mismas condiciones climáticas podrían llevar a los productores a reducir la carga animal en sus explotaciones, especialmente mediante la salida de ganado joven. Si este comportamiento predomina, aumentaría la cantidad de animales ofrecidos en las subastas en relación con la capacidad de absorción de la demanda, lo que intensificaría la presión a la baja sobre los precios corrientes.
En consecuencia, la evolución de los precios dependerá del balance entre la menor capacidad de compra de los cebadores y las decisiones de los productores frente al deterioro de las condiciones climáticas. Si la salida de animales supera la capacidad de absorción del mercado, la tendencia descendente podría prolongarse en los próximos trimestres.











