Organismos internacionales firman primer acuerdo regional para fortalecer el enfoque “Una Sola Salud” en las Américas
Foto: FAO-Andrea Galdamez
Redacción. En el marco del Día Mundial de la Zoonosis, conmemorado cada 6 de julio, organismos internacionales anunciaron la firma de la primera Declaración Conjunta para fortalecer el enfoque “Una Sola Salud” en las Américas, una estrategia que busca reforzar la coordinación entre los sectores de salud humana, sanidad animal y medio ambiente para enfrentar amenazas sanitarias cada vez más complejas.
El acuerdo fue suscrito por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (Omsa), la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), con el respaldo de socios regionales como el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (Iica) y la Organización Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa).
La iniciativa responde a un panorama preocupante: se estima que el 60 % de las enfermedades infecciosas que afectan a los seres humanos son de origen zoonótico, mientras que cerca del 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes provienen de animales domésticos o silvestres, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la prevención y la respuesta coordinada entre distintos sectores.
Además de las zoonosis, la declaración contempla acciones conjuntas frente a otros desafíos como la inocuidad alimentaria, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación ambiental, la degradación de los ecosistemas y la resistencia a los antimicrobianos (RAM), considerada una de las principales amenazas para la salud pública mundial.
Son importantes las alianzas estratégicas
Según datos citados por las organizaciones, la resistencia a los antimicrobianos provoca 1,27 millones de muertes directas cada año y está asociada con cerca de cinco millones de fallecimientos en el mundo. A ello se suma que las enfermedades transmitidas por alimentos ocasionan 1,5 millones de muertes anuales, de las cuales unas 78.000 ocurren en las Américas.
“Los desafíos sanitarios enfrentados por la región en los últimos años han puesto de relieve la importancia de las alianzas estratégicas y el trabajo conjunto para alcanzar resultados sostenibles. Con esta firma damos un paso más para fortalecer la cooperación regional y avanzar en la implementación de Una Sola Salud”, afirmó Rene Orellana Halkyer, subdirector general y representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe.
Por su parte, el representante regional de la Omsa para las Américas, Francisco D’Alessio, advirtió que los sistemas de sanidad animal siguen siendo insuficientemente financiados, pese a que constituyen la primera línea de defensa frente a brotes con potencial pandémico.
“El enfoque Una Sola Salud solo podrá alcanzar todo su potencial si la sanidad animal se integra plenamente en la planificación y las inversiones públicas. Esta declaración marca un hito para la región al reafirmar el compromiso de abordar de manera más eficaz los desafíos compartidos”, señaló.
Componente esencial de la salud pública
El director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, destacó que este enfoque ha orientado durante décadas la cooperación técnica del organismo en áreas como enfermedades transmisibles, inocuidad alimentaria, resistencia antimicrobiana y salud pública ambiental.
“Para la OPS, Una Sola Salud es una prioridad estratégica y un componente esencial de la salud pública en las Américas para abordar de manera integrada los riesgos sanitarios actuales y emergentes”, afirmó.
Desde la perspectiva ambiental, el representante regional del Pnuma para América Latina y el Caribe, Juan Bello, explicó que el enfoque permite enfrentar de manera integral amenazas como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, al reconocer la estrecha relación entre la salud de las personas, los animales y los ecosistemas.
La declaración también hace un llamado a gobiernos, organizaciones internacionales, academia, sociedad civil y sector privado para fortalecer el intercambio de información, promover alianzas público-privadas y mejorar la coordinación regional en materia de gobernanza, desarrollo de capacidades, intercambio de datos y formulación de políticas públicas.
Con este acuerdo, las organizaciones buscan consolidar respuestas conjuntas frente a riesgos sanitarios que trascienden fronteras y sectores, fortaleciendo la protección de la salud humana, animal y ambiental en toda la región de las Américas.











