Precios agropecuarios acumulan alza de 8,9 % en 2026
Bogotá. Los precios agropecuarios en Colombia continúan su tendencia ascendente. Según el más reciente Índice de Precios Agropecuarios de la Bolsa Mercantil de Colombia (Ipap-BMC), entre enero y mayo de 2026 se registró un incremento acumulado de 8,9 %. Solo en mayo, el indicador subió 1,8 %, alcanzando los 255 puntos y completando un aumento anual de 10 %.
El comportamiento refleja que las alzas se extendieron a buena parte de los productos agropecuarios: 57,6 % de las 33 subclases del índice reportaron incrementos entre abril y mayo.
Principales impulsores
Los mayores aportes provinieron de la papa, los cítricos, el ganado bovino, la leche cruda de vaca y las frutas tropicales y subtropicales, que en conjunto sumaron 1,8 puntos porcentuales a la variación mensual. La papa fue el producto con mayor incidencia, debido a menores niveles de abastecimiento en algunos mercados y a su peso dentro de la canasta alimentaria de los hogares.
En contraste, las legumbres verdes, el trigo, los tomates, las hortalizas de fruto y el pescado moderaron parcialmente el alza, con un aporte negativo de 0,69 puntos porcentuales.
Impacto en la inflación de alimentos
El informe advierte que los movimientos del Ipap-BMC suelen trasladarse al Índice de Precios al Consumidor (IPC) de alimentos con un rezago de dos meses. Por ello, se proyecta que la inflación anual de alimentos, que en junio se ubicaría en 6,1 %, podría acercarse al 7,0 % durante el tercer trimestre de 2026.
Juan Camilo Suárez, vicepresidente financiero de la Bolsa Mercantil, señaló: “Los incrementos de precios ya no están concentrados en unos pocos productos. Durante mayo observamos cambios en la oferta, variaciones en el abastecimiento y mayores costos logísticos. Cuando estas presiones se extienden a más productos, aumenta la probabilidad de que se reflejen en la inflación de alimentos”.
Factores futuros
De cara a los próximos meses, el comportamiento de los precios agropecuarios estará condicionado por:
- Factores climáticos, como la transición hacia condiciones más secas y la posible llegada del fenómeno de El Niño en el segundo semestre.
- Costos logísticos, impactados por los recientes incrementos en los combustibles.
- Variables moderadoras, entre ellas la evolución de la tasa de cambio y la estabilización de algunos insumos del sector.











