Gobierno reglamenta los Ecosistemas Acuáticos Agroalimentarios en Sucre
San Benito Abad, Sucre. El Gobierno nacional lanzó en el corregimiento de Doña Ana el Decreto 149 de 2026, una medida histórica que reglamenta los Ecosistemas Acuáticos Agroalimentarios (EAA) y reconoce por primera vez una territorialidad campesina y pesquera construida alrededor del agua, la pesca artesanal y la producción de alimentos.
Con este decreto, el Gobierno nacional avanza en el ordenamiento territorial alrededor del agua y en la consolidación de la Reforma Agraria en territorios históricamente excluidos de las políticas agrarias, ambientales y de desarrollo rural.
La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, afirmó: “La defensa del agua y de los ecosistemas acuáticos no puede hacerse sin las comunidades que históricamente los han cuidado. Este decreto reconoce la dignidad de las comunidades pescadoras y anfibias y fortalece su papel en la producción de alimentos, la protección ambiental y la adaptación al cambio climático”.
Reconocimiento a comunidades anfibias
El director de la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (Aunap), William Tepud, destacó que el decreto representa un reconocimiento histórico a los proyectos de vida de las comunidades anfibias y a la pesca artesanal construida durante generaciones.
Por su parte, la directora de Mujer Rural del Ministerio de Agricultura, Nancy Moreno Lozano, resaltó la puesta en marcha del Fondo de Fomento para las Mujeres Rurales (Fommur), que ya beneficia a 591 mujeres y 42 organizaciones en Sucre con proyectos productivos y fortalecimiento económico.
Alcances del Decreto
El Decreto 149 de 2026 reconoce a los Ecosistemas Acuáticos Agroalimentarios como una territorialidad campesina y pesquera propia, construida alrededor de ríos, ciénagas, lagunas, playones y sabanas inundables.
Reconoce a pescadores artesanales comerciales y de subsistencia como parte de la Agricultura Campesina, Familiar, Étnica y Comunitaria.
Busca enfrentar la concentración de tierras, la privatización del agua y la exclusión de comunidades pescadoras de los procesos de ordenamiento territorial.
Establece herramientas para fortalecer el acceso a tierras, la regularización de derechos, la restauración ecológica y la protección de ecosistemas estratégicos para la producción de alimentos y la vida comunitaria.
Doña Ana, símbolo de adaptación climática
El lanzamiento se realizó en Doña Ana, corregimiento reubicado tras las inundaciones provocadas por el fenómeno de La Niña en 2010-2011, considerado uno de los casos más representativos de adaptación climática comunitaria en Colombia.











