El sistema eléctrico requiere medidas preventivas para garantizar el suministro ante un posible fenómeno de El Niño
Medellín, Antioquia. Ante la posibilidad de que el país enfrente condiciones hidrológicas similares o más severas que las registradas durante el fenómeno de El Niño de 2015-2016, los análisis del planeamiento energético recomiendan fortalecer desde ahora las acciones preventivas para garantizar un suministro confiable y seguro de energía eléctrica en Colombia.
De acuerdo con los estudios de XM – empresa que opera el Sistema Interconectado Nacional (SIN) y administrar el Mercado de Energía Mayorista (MEM)-, si se presentan condiciones de baja disponibilidad de agua como las observadas durante ese período, el Sistema Interconectado Nacional (SIN) requerirá una participación sostenida del parque termoeléctrico superior a los 90 GWh diarios durante toda la temporada seca para atender la demanda de energía.
El informe señala que esta condición hace indispensable garantizar la disponibilidad de las plantas de generación, los combustibles y la infraestructura requerida para que las unidades térmicas puedan operar conforme a sus Obligaciones de Energía Firme (OEF). Asimismo, resalta la importancia de implementar medidas de gestión de la demanda y promover el uso eficiente de la energía.
Embalses tendrían que operar con mínimos históricos
Los análisis advierten que un escenario de sequía más intenso y prolongado que el registrado entre 2015 y 2016 podría llevar a que los principales embalses del país operen por debajo de sus mínimos históricos. Esta situación incrementaría el riesgo para la confiabilidad del sistema eléctrico, debido a la incertidumbre sobre la capacidad de generación de las hidroeléctricas con niveles de almacenamiento tan reducidos y las dificultades para recuperar las reservas si persisten los bajos aportes hídricos.
En un escenario de hidrología crítica, el sistema necesitaría mantener una generación térmica cercana a 100 GWh diarios, en promedio semanal, durante más de diez meses. Esto obliga a fortalecer las estrategias para asegurar la disponibilidad de combustibles, recursos e infraestructura que respalden la atención de la demanda nacional.
Actualmente, los aportes hídricos completan dos meses consecutivos por debajo del promedio histórico y las proyecciones indican que esta condición podría mantenerse durante julio. De continuar esta tendencia, las reservas de agua podrían verse afectadas antes del inicio de la próxima temporada seca, reduciendo el margen de maniobra del sistema eléctrico.
Los resultados del planeamiento también muestran que, bajo algunos escenarios hidrológicos asociados a condiciones climáticas críticas, existe el riesgo de que el sistema no alcance los niveles de confiabilidad establecidos en la regulación vigente.
Mantener seguimiento a demanda
La recuperación de las reservas continúa dependiendo del comportamiento regional de las lluvias. Mientras el oriente del país registra aportes superiores al promedio histórico e incluso vertimientos, Antioquia —la región con mayor capacidad de almacenamiento hidroeléctrico del SIN— mantiene un déficit significativo de aportes, por lo que seguirá siendo determinante para la recuperación sostenible de las reservas nacionales.
Frente a este panorama, se recomienda mantener un seguimiento permanente a variables como la demanda de energía y el comportamiento de los aportes hídricos, así como anticipar las acciones definidas en los planes de contingencia y aplicar las lecciones aprendidas durante eventos anteriores de El Niño.
Entre las principales medidas propuestas se encuentran actualizar el inventario de restricciones operativas de los embalses, identificar posibles limitaciones en la disponibilidad de las plantas térmicas, garantizar el suministro de combustibles para la generación termoeléctrica, fortalecer la logística de abastecimiento de la planta de regasificación, acelerar la entrada de nuevos proyectos de generación, coordinar los mantenimientos de las redes de transmisión y de las plantas generadoras para maximizar la capacidad disponible, reducir las restricciones de la red que limiten la generación —especialmente la térmica y la solar— e incentivar el ahorro y el consumo eficiente de energía por parte de los usuarios.
Estas acciones buscan reducir el impacto que un eventual fenómeno de El Niño podría tener sobre el abastecimiento de energía y preservar la confiabilidad del sistema eléctrico colombiano en los próximos meses.











