Vacunación, pilar de la sanidad animal y la competitividad ganadera en Colombia
Redacción. A propósito de que hoy arranca el primer ciclo de vacunación contra la fiebre aftosa, brucelosis y la rabia silvestre en el primer semestre de 2026 recordamos que la vacunación se consolida como uno de los pilares fundamentales para la salud animal, la seguridad alimentaria y la competitividad internacional del sector ganadero colombiano. Más allá de ser una práctica sanitaria, representa una inversión estratégica en productividad, sostenibilidad y bienestar para los productores rurales.
Una inversión en productividad y desarrollo
La vacunación sistemática previene enfermedades de alto impacto como la fiebre aftosa, la brucelosis bovina y la rabia de origen silvestre, generando confianza en los mercados internos y externos, protegiendo la inversión de las familias ganaderas y favoreciendo la estabilidad económica y social de las zonas rurales.
Cifras clave del esfuerzo vacunal
De acuerdo con el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA): En el primer ciclo de vacunación de 2025, se inmunizaron 29.759.305 bovinos y bufalinos, alcanzando una cobertura nacional del 99% del hato objetivo.
En el segundo ciclo de 2025, con corte al 14 de diciembre, se vacunaron aproximadamente 26,9 millones de animales, lo que equivale al 89,7% del inventario ganadero.
“Estas cifras son un testimonio del compromiso de ganaderos, autoridades sanitarias y organizaciones gremiales con la sanidad animal y con la sostenibilidad del sector pecuario”, señaló Nicolás Vargas, gerente técnico de la Unidad de Negocios de Ganadería de MSD Salud Animal en Colombia.
Impacto para el sector ganadero
- Protección del patrimonio animal: reduce la incidencia de enfermedades y evita pérdidas económicas significativas.
- Acceso a mercados internacionales: un estatus sanitario sólido es requisito para exportar carne y genética bovina.
- Seguridad alimentaria: garantiza carne y leche de calidad para las comunidades.
- Fortalecimiento rural: fomenta organización, educación sanitaria y mejores prácticas de manejo animal.
“Desde pequeños ganaderos hasta grandes asociaciones productivas deben mantener el compromiso de vacunar oportunamente, actualizar esquemas de inmunización y colaborar con las campañas institucionales. La vacunación no solo protege animales: protege economías, hogares y el futuro de la ganadería colombiana”, enfatizó Vargas.











