Colombia crecería 2,8% en 2026 y 1,8% en 2027, con inflación al alza y elevada presión fiscal
Bogotá. Bbva Research presentó la primera edición de 2026 de su informe Situación Colombia, en el que actualiza las perspectivas económicas del país. El documento señala que Colombia enfrenta un entorno macroeconómico exigente, con restricciones fiscales que limitan el papel del sector público como motor de la economía. En este escenario, la inversión privada será clave para impulsar el crecimiento, el empleo y la reducción de la pobreza.
Crecimiento moderado
Según las proyecciones, tras crecer 2,6 % en 2025, la economía colombiana podría expandirse 2,8 % en 2026, antes de moderarse hacia 1,8 % en 2027. El desempeño reciente ha estado impulsado por la demanda interna, especialmente el consumo de los hogares y del sector público, mientras que la inversión apenas comienza a recuperarse tras la contracción de 2023.
Mauricio Hernández-Monsalve, economista de Bbva Research para Colombia, explicó que el consumo seguirá siendo determinante en el corto plazo: “En los próximos años veremos una economía que sigue expandiéndose, pero a un ritmo moderado y con mayores restricciones macroeconómicas”.
El informe advierte que en el segundo semestre de 2026 podría observarse una desaceleración gradual de la actividad económica, consistente con condiciones financieras más restrictivas y menor dinamismo del gasto interno.
Mercado laboral e inflación
La tasa de desempleo urbano, que cerró 2025 en 7,8 %, podría subir a 9,0 % en 2026 y 9,5 % en 2027, en línea con el menor ritmo de crecimiento y mayores costos laborales. También se prevé un deterioro en la calidad del empleo.
En materia de precios, la inflación, que cerró 2025 en 5,1 %, podría repuntar hasta 6,5 % en 2026, antes de moderarse hacia 5,0 % en 2027. Alejandro Reyes, economista principal de Bbva Research, señaló que este escenario obligará al Banco de la República a mantener una política monetaria restrictiva, con la tasa de referencia en 12,25 % durante buena parte de 2026.
El dólar se proyecta en un promedio cercano a los 3.750 pesos en 2026, con presiones de depreciación sobre el peso. El déficit en cuenta corriente se ampliaría gradualmente hasta 2,8 % del PIB en 2026 y 3 % en 2027. En este contexto, las remesas seguirán siendo un soporte relevante para el consumo interno, aunque crecerán a un ritmo menor (3,5 % en 2026 y 1 % en 2027).
El gran reto: inversión privada
Juana Téllez, economista jefe de Bbva Research, subrayó que el frente fiscal seguirá siendo uno de los principales desafíos: “Las restricciones fiscales limitan el papel del sector público como motor de la economía, por lo que la inversión privada será clave para impulsar el crecimiento, el empleo y la reducción de la pobreza”.
El informe concluye que para consolidar un crecimiento más fuerte será necesario mejorar las condiciones para la inversión privada y fortalecer la estabilidad macroeconómica. Entre los factores clave se destacan la confianza, reglas claras, disponibilidad de recursos, menor costo del capital, menor inflación y una política pública que facilite el papel del sector privado.











