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Cereté, Córdoba. Yunibell Charry Álvarez y Salem Molinares Garrido, estudiantes de décimo semestre del programa de Biología de la Universidad de Córdoba, han dado un paso significativo hacia la sostenibilidad con la creación de su empresa Fly Feeder en el municipio de Cereté.

Esta iniciativa innovadora se centra en la producción de harina de larva de mosca soldado negro, Hermetia illucens, la cual se utiliza para fabricar abonos para peces y fertilizantes orgánicos naturales. Además, las larvas son un alimento nutritivo para aves de corral, ricas en proteínas y grasas saludables.

“Trabajamos con la especie larva soldado negro Hermetia illucens, transformando los residuos orgánicos de la industria agroalimentaria en productos de alto valor biológico, tales como proteínas, grasa y biofertilizantes”, explican Yunibell y Salem. Estos bioinsumos además de mejorar la salud animal y el crecimiento, son una opción sostenible y ecológica para la agricultura y la acuicultura.

Los estudiantes destacan las múltiples ventajas de sus productos:

  • Para aves de corral: alta calidad nutricional, mejora de la salud animal, crecimiento acelerado y mejora en la producción de huevo.
  • Para peces: ácidos grasos saludables, menor riesgo de contaminación, tasa de crecimiento mejorada y aporte de vitaminas y minerales.
  • Para compost: crecimiento saludable de las plantas, mejora la fertilidad del suelo, conservación del suelo y liberación lenta de nutrientes.

Los estudiantes del programa de Biología de la Facultad de Ciencias Básicas innovan con empresa sostenible Fly Feeder.

Fly Feeder se maneja principalmente de forma virtual a través de Instagram y Facebook. Sus productos se comercializan en bolsas de diferentes precios: 3 mil, 5 mil, 25 mil y 50 mil pesos. Los interesados pueden encontrarlos como @Flyfeeder en las redes sociales.

Los estudiantes unicordobeses explicaron que la producción de las larvas se realiza en una pequeña granja en el municipio de Cereté, donde las moscas se reproducen y los huevos se colocan en abonos preparados con cáscara de huevo, de plátano, de tomate y otros componentes orgánicos de cocina. “Para obtener la larva hacemos una colación, sacamos la larva por aparte y la vamos clasificando por su tamaño para saber cuál será usada para el alimento de las gallinas y cuál para obtener la harina”, detalla Yunibell Charry.

La idea de Fly Feeder surgió durante un diplomado de ‘Emprendimiento e Innovación’, bajo la guía del profesor Cristian Burgos Espitia. Yunibell, quien ya tenía un negocio de pollos de corral, se dio cuenta del gran potencial de la mosca soldado negro para la alimentación animal.

“Nuestro proyecto de bioinsumos basados en larva de mosca soldado negro tiene mucho potencial para la agricultura sostenible. Participamos recientemente en la V Feria del Semillero de Emprendimiento de Química y Biología, lo que nos permitió presentar nuestra idea y recibir retroalimentación valiosa. Además, hemos desarrollado habilidades de trabajo en equipo y liderazgo que serán muy útiles en nuestro futuro profesional”, precisaron.

Fly Feeder representa un avance en la gestión sostenible de residuos orgánicos, así como una oportunidad para que estos jóvenes emprendedores dejen una huella positiva en la industria agroalimentaria y en la preservación del ambiente.

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