“Pugna” por el incentivo al almacenamiento de arroz
Montería, Córdoba. El incentivo al almacenamiento del arroz, desde 1996, cumple las funciones que traía el Instituto de Mercadeo Agropecuario (Idema), que fue liquidado en 1994 por corrupción, almacenar para regular los precios.
Sin embargo, la posición del Gobierno Nacional es desmontarlo, lo cual quedó evidenciado en la reunión del Consejo Nacional del Arroz del pasado martes donde no se llegó a acuerdo sobre el mismo.
La ministra de Agricultura, Jhenifer Mojica Flórez, insistió en que se deben buscar mecanismos para que el sector crezca #con inversiones productivas y con fomento” que permita que los arroceros tengan su propio molino, secadora e infraestructura para que sean ellos mismos los que lo almacenen.
“Hay un compromiso nacional de hacer las inversiones que tenemos que hacer para lograr que el arroz crezca. Nos interesa y nos solidarizamos con los arroceros, pero también con los consumidores. No podemos permitir que el arroz se vuelva un problema nacional ni para los productores ni para consumidores”, concluyó.
Ese incentivo para este año tiene recursos destinados por cerca de 20.000 millones de pesos, los cuales serán ejecutados de acuerdo a lo convenido en su momento, informan desde el Minagricultura.
“Lo que se extendió en el tiempo fue esa medida del incentivo que además no responde a un criterio nacional sino a una ‘pugna’ por incrementar el valor”, manifestó Mojica Flórez al referirse al incentivo al almacenamiento.


Mientras industriales tienen la opción de almacenar arroz con las condiciones requeridas, el productor, en el caso del Caribe, almacena su arroz en los techos de las viviendas.
Cifras del sector
Los recursos que se requieren para el almacenamiento, que le fueron comunicados a la ministra en carta enviada por la Junta Directiva de la Federación Nacional de Arroceros el pasado 8 de junio, son bastante diferentes, según el gremio se necesitan 61 mil millones de pesos para almacenar 275 mil toneladas de excedente de la siembra del primer semestre. El incentivo se necesitaría para almacenar entre agosto y diciembre, ya que ese arroz se requiere para el segundo semestre de este año y para el primer semestre de 2024.
La razón del excedente que entrega el gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano, es que, en Colombia, el 70% del arroz que se cultiva es secano, es decir, el que se siembra cuando llegan las lluvias, lo cual sucede por la falta de infraestructura de riego para sembrar en época diferente. Este arroz procede de la siembra de 16 mil productores.
Y al haber excedentes, entonces hay sobreoferta, lo cual afecta el precio que recibe el productor que por no tener infraestructura para almacenar debe vendérselo a quien sí la tiene al precio que ofrezca. Entre abril y la primera semana de junio el precio del arroz decreció 12%, con lo cual solo se cubren los costos de producción que siguen siendo altos.
Qué piensa el gremio
La junta directiva de Fedearroz reconoce la importancia el ordenamiento de la producción manifestada por la señora ministra, -tema en el que el gremio ha trabajado desde hace varios años-, pero, en este momento lo que debe prevalecer es el logro de un acuerdo que dé garantías de estabilidad a la cosecha arrocera.
Por ello se invitó a la ministra de Agricultura a reunirse de manera extraordinaria con la Junta Directiva de Fedearroz, con el fin de encontrar una salida a esta problemática que amenaza la estabilidad del empleo rural en 216 municipios, la generación de ingreso para 500 mil familias y la soberanía alimentaria del país.
La Junta cree necesario un análisis más ponderado, donde no se desconozcan las complejas circunstancias en que los agricultores han llevado a cabo su labor, entre estas los altísimos costos de insumos, financieros y de transporte.
No aplican al incentivo
La costa Caribe y en especial Córdoba y Sucre, se almacena poco, o sea, no aplica el incentivo al almacenamiento por dos razones, primero porque no hay bodegas certificadas para almacenar -lo cual se necesita para acceder al incentivo- y segundo, porque el arroz que se siembra en la costa, así como llega sale. El consumo per cápita de esta zona del país es mayor, mientras a nivel nacional es de 44 kilos por persona al año, en el Caribe puede llegar a los 60 kilos per cápita.
“El arroz que llega sale, el arroz lo compran los molinos, lo trillan y lo mandan a los centros de consumo como Montería, Sincelejo, Barranquilla, a las otras ciudades del Caribe”, afirma un productor cordobés.











