Potenciar economía popular para que sea motor de desarrollo
Bogotá. Las unidades económicas de baja escala y los micronegocios del país están llamados a convertirse en un motor de desarrollo inclusivo y sostenible. Por eso, potenciar la Economía Popular es una necesidad apremiante para lograr un modelo económico productivo y sostenible, que genere empleo, contribuya con la reducción de la pobreza y permita la confluencia entre lo productivo, la pequeña empresa, el sector privado y las políticas y acciones del Gobierno Nacional.
Esta es una de las conclusiones de los expertos que participaron en el seminario “Insumos para el diseño de una política pública de Economía Popular” organizado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y la oficina de la ONU en Colombia.
Frente a este panorama, desde el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo se presentaron los ejes básicos que deben tenerse en cuenta para iniciar la construcción de una política de Economía Popular. Para comenzar, es necesario tener claro el concepto de Economía Popular, que, con base en el Plan Nacional de Desarrollo recientemente aprobado, se refiere a los oficios y ocupaciones mercantiles como producción, distribución y comercialización de bienes y servicios, y no mercantiles como las domésticas o comunitarias, desarrolladas por unidades económicas de baja escala en cualquier sector económico.
Según cifras del Dane, en el primer trimestre del 2023 en Colombia los ocupados informales llegaron al 58,2%; más del 40% de la población ocupada es propietaria o trabaja en un micronegocio, y más del 90% de todas las empresas del país son micro y pequeñas empresas.
José David Quintero, director de la Micro, Pequeña y Mediana empresa del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, explicó que “es necesario hacer un ejercicio de caracterización de la población de la Economía Popular, como base para la construcción de una política para este sector”.
Medir economía popular
En el marco del evento también se presentó el estudio “Inclusión productiva en Colombia: mediciones y marco de política”, realizado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la firma Inclusión SAS, mediante dos paneles de expertos en los que participaron la coordinadora Residente de la ONU en Colombia, Mireia Villar; la representante Onudi en Colombia, Carolina González; y, el gerente Nacional de Reducción de Pobreza e Inequidad en Pnud Colombia, Javier Pérez Burgos; en los que se dio a conocer la caracterización de los retos de inclusión productiva de personas y de micronegocios, con base en dos índices multidimensionales: uno de inclusión productiva de personas y otro de robustez de micronegocios. Sus resultados indican que el 31% de los micronegocios del país son robustos, más productivos y tienen potencial de crecimiento. (Consulta los resultados del documento aquí https://bre.is/DPK3rqJF)
Además, destaca que la mayoría de los micronegocios robustos están en el sector servicios y comercio y de estos solo la mitad pertenece a propietarios en condición de pobreza y el resto son vulnerables y clase media.
Finalmente, los sectores reflexionaron sobre la idea de que fomentar la economía popular no puede ser una tarea únicamente del sector público, o de la cooperación, sino que es necesario el compromiso del sector privado en esta ecuación, para lograr un desarrollo productivo y sostenible del país.











