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Tierralta, Córdoba. En área rural de Tierralta, 134 familias campesinas, indígenas y afrocolombianas producen plátano implementando buenas prácticas agrícolas con medidas de adaptación al cambio climático.

Con esta iniciativa buscan mejorar los ingresos de los pequeños productores, fortalecer sus capacidades técnicas y productivas, impulsar procesos asociativos de largo aliento e incursionar en nuevos mercados con un producto de calidad que incorpore acciones encaminadas a la sostenibilidad y rentabilidad de los cultivos.

En un lapso de cinco años, se estima un incremento en el rendimiento de los cultivos, pasando de una producción actual de 10 ton/ha (2.500 plantas/ha) a 42 ton/ha (5.000 plantas/ha).

Capacitación integral

Para lograrlo el proyecto contempla la entrega de insumos y herramientas y la realización de un ciclo de capacitación integral en temas ambientales, financieros, técnicos y socioempresariales con el fin de fortalecer las capacidades de la Asociación de productores agrícolas de Nueva Unión (Aspanu), asociación beneficiaria.

Tras los primeros meses de implementación del proyecto, se logró la entrega de herramientas agrícolas como machetes, martillos, paladragas, deshojadoras, limas; y kits de protección personal que incluyen un delantal antifluido, guantes, una mascarilla con doble filtro y gafas.

Con estas herramientas los pequeños productores de las veredas Nuevo Oriente, Mazamorra y Carrizola en el municipio de Tierralta podrán protegerse durante sus actividades diarias, minimizando riesgos y aumentando su productividad.

Registro fotográfico de la socialización del proyecto con las comunidades rurales beneficiadas de Tierralta.

Proyecto financiado por el BID

La intervención se realiza en el marco de un proyecto productivo financiado por el Programa Colombia Sostenible (PCS), una iniciativa de la Nación que ejecuta el Fondo Colombia en Paz (FCP) con recursos provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El PCS aporta al proyecto 1.206 millones de pesos, recursos que son administrados por la Fundación Horizonte en calidad de ejecutor, los cuales se complementan con una contrapartida local -principalmente en especie- por 1.732 millones de pesos. Además, la Asociación de organizaciones productoras y comercializadoras de plátano (Sinuplat) acompaña el proceso como aliado empresarial para lograr la venta de la producción de plátano.

Con la iniciativa, denominada ‘Producción sostenible del cultivo de plátano en alta densidad en Tierralta’, estas familias de tradición agrícola aportan al cumplimiento del Punto 1 del Acuerdo de Paz: Reforma Rural Integral.


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