Más de 14% de las empresas cambió su modelo salarial tras el aumento del mínimo, según Acrip
Bogotá. Más del 14% de las empresas en Colombia optaron por transformar los salarios integrales a ordinarios como estrategia para mitigar el impacto financiero del incremento del salario mínimo en un 23% decretado por el Gobierno nacional, y más del 50% aún no define si hacerlo o no, según lo reveló un estudio de la Federación Colombia de Gestión Humana (Acrip).
El estudio -que consultó a más de 200 organizaciones de todos los tamaños de varias regiones del país- también reveló que más de la mitad de las empresas aún no han decidido si mantener los salarios integrales o transformarlos.
En los cargos de Alta Gerencia, el 26% de las empresas que tienen esta política salarial afirmaron que los pasarían a régimen nominal, mientras que el 18% dijo que los mantendría. En gerencia media, el 39% los pasaría a salario ordinario y el 7% los mantendría. Mientras que para los cargos de gerencia general el 25 % de las organizaciones encuestadas tiene como política dejarlo bajo el régimen integral.
Pero la conversión del salario integral no es la única estrategia que ha implementado el sector empresarial para hacerle frente al incremento del salario mínimo legal vigente. El estudio reveló que el 32% de las compañías han reducido gastos e implementado estrategias de austeridad como parte de las medidas de mitigación, mientras que el 24% se ha enfocado en automatizar procesos a través de la IA.
Otras de las acciones emprendidas por las empresas han sido enfocar los incrementos únicamente en quienes ganan el salario mínimo, hacer revisiones y ajustes de las estructuras salariales y subir precios o renegociar tarifas con proveedores.

Juan Carlos Ramírez, presidente de Acrip.
Según lo explicó Juan Carlos Ramírez, presidente de la Federación Colombiana de Gestión Humana “el incremento desmedido del salario mínimo decretado por el Gobierno ha impacto las finanzas de las empresas, llevándolas a crear estrategias para mitigar su impacto. Con este análisis evidenciamos que los esquemas salariales, la empleabilidad y, en algunos casos, el precio final de los consumidores o usuarios, son los más afectados”.
Buen número sí va a aumentar los salarios
El estudio también reveló que el 82,4% de las empresas consultadas dijeron que sí van a incrementar los salarios en este 2026, un 14,8% manifestó no estar seguros de si hacerlo o no, y un 2,9% ya tomó la decisión de no incrementarlos.
Así mismo, el 47,1% de las empresas ya realizó incrementos de salarios durante el mes de enero, el 22,8% los realizará en febrero, el 15% en marzo y un 9,2% en abril.
Los mayores porcentajes de incrementos estarían en el personal base, con un aumento del 13,3% en promedio, más de cinco puntos porcentuales por encima de la proyección que tenían las empresas en diciembre de 2025, antes de que se conociera el incremento del salario mínimo.
Le siguen el personal técnico con un incremento del 8,2%, profesionales con el 6,9%, gerencia media con el 6,4% y alta gerencia con el 6,3%. Para estos niveles organizacionales las empresas proyectaban un incremento del 6% en diciembre de 2025.
“Una de las principales conclusiones que resulta de este estudio, es que, aunque el Gobierno nacional haya decidió incrementar el salario mínimo en un 23%, el mercado laboral no tiene la capacidad financiera de aumentar los salarios a ese nivel”, aseguró Ramírez.
En materia de retos salariales para este año, las empresas afirmaron que mantener la competitividad de los salarios y nivelarlos en los cargos de nivel técnico para que no se golpeen con los de nivel base, son los principales desafíos que deberán afrontar.











