La IA pasa de ser una herramienta a un asistente permanente que puede tomar decisiones
Bogotá. Huawei anticipa que en los próximos diez años la inteligencia artificial evolucionará hacia un ecosistema de 900.000 millones de agentes inteligentes, capaces de interactuar entre sí y apoyar la toma de decisiones humanas en tiempo real.
La proyección hace parte del informe Mundo Inteligente 2035, un ejercicio de prospectiva elaborado por un panel multinacional de expertos convocado por la compañía, basado en las tendencias tecnológicas que ya se observan a nivel global.
IA como socio estratégico
De acuerdo con el documento, los agentes inteligentes están surgiendo impulsados por necesidades empresariales en distintos sectores, con la capacidad de transformar procesos complejos en valor tangible. En este contexto, la IA dejará de ser una herramienta de ejecución para convertirse en un socio clave en la toma de decisiones, dando paso a un modelo conocido como inteligencia artificial multiagéntica.
“Conducidos por necesidades empresariales diversas en diferentes sectores, agentes de IA capaces de transformar capacidades complejas en valor tangible están empezando a emerger. Durante la próxima década, los agentes de IA van a convertirse en nuestros socios más importantes”, señala el informe.
Comunicación autónoma entre inteligencias
Uno de los pilares de esta visión es la comunicación autónoma entre agentes. Huawei prevé que el tráfico de datos dejará de estar dominado por interacciones humano-máquina, para pasar a un entorno mayoritariamente máquina a máquina, en el que los agentes intercambian información y ejecutan decisiones sin intervención humana directa.
Este intercambio permitirá el desarrollo de una logística invisible, donde agentes inteligentes gestionan de forma predictiva cadenas de suministro globales, operan 24/7 y reaccionan a cambios en la demanda, interrupciones operativas o condiciones climáticas antes de que ocurran.
Impacto en la salud y la vida cotidiana
El mismo enfoque se extenderá a sectores como la salud. El informe proyecta que los wearables evolucionarán más allá del monitoreo básico y enviarán información continua a agentes de diagnóstico, capaces de analizar patrones y orientar acciones médicas para prevenir enfermedades antes de la aparición de síntomas.
Lejos de una visión alarmista, Huawei subraya que este ecosistema está diseñado para potenciar el talento humano, liberando a las personas de tareas repetitivas y permitiéndoles enfocarse en creatividad, empatía y resolución de problemas complejos.
Retos y oportunidades
Para sostener este mundo interconectado, la capacidad global de cómputo deberá multiplicarse por 100.000 veces frente a los niveles actuales. Este crecimiento implicará desafíos energéticos y acelerará la búsqueda de fuentes renovables, pero también abrirá la puerta a una inteligencia más distribuida, integrada y colaborativa.
El informe concluye que hacer realidad este escenario requerirá esfuerzos coordinados entre sectores público y privado, especialmente en infraestructura digital, talento y marcos regulatorios. Según Huawei, el resultado de esta convergencia podría transformar millones de vidas, apoyando a científicos en el análisis de grandes volúmenes de datos, impulsando la creatividad y empoderando a los usuarios para ampliar los límites de su conocimiento.











