Ganadería de precisión para tomar decisiones inteligentes
Montería. Usualmente en la ganadería, especialmente en la colombiana, en términos de producción se tiene en cuenta el terreno y la cantidad de animales que están en determinada área, pero poco se consideran otras variables que influyen grandemente en la producción de los ganados.
Precisamente, considerar otras variables como el suelo, el clima, el tipo de forraje, es lo que persigue la investigación que adelanta Rodrigo García Hoyos, estudiante de doctorado en Ingeniería de Eafit, quien junto a otros investigadores trabajan en darle mejores herramientas de producción a la ganadería colombiana en especial la de carne. El propósito es incorporar tecnología en la producción ganadera para llegar a la ganadería de precisión, en la que se tomen decisiones inteligentes basada en datos.
“Por ejemplo, con los datos históricos de los pesos de los animales se puede hacer una predicción al siguiente mes de cómo sería su peso; en caso tal que la predicción baje quiere decir que el animal no tuvo lo que debía haber tenido, quiere decir que puede tener parásitos o puede tener ciertos elementos que hacen que no gane el peso adecuado, eso hablando en ganadería de ceba”, explica el investigador en diálogo con En Nuestro Campo.

El bienestar animal es importante dentro de la investigación que se desarrolla, como también la captura de CO2 con las cercas vivas y el pasto.
“Agropecuaria de precisión para la gestión del pastoreo y la salud animal basada en sistemas meta-inteligente” es el nombre de la investigación que se desarrolla desde el año pasado en dos fincas cordobesas, una de ceba, El Rosario, y otra de levante, El Diamante.
“Actualmente se habla en términos de área y animal por hectárea, pero si lo volteamos, sino hablamos de área sino de producción de forraje, puede que una hectárea de tierra me produzca una tonelada de forraje, pero otra con la misma dimensión me produzca dos toneladas de forraje. No es el área, es la calidad del suelo y el suelo tipificado y el tipo de forraje lo que va a hacer la toma de decisión más eficiente”, agrega García Hoyos.
Uno de los retos más grandes que existe en la actualidad es que el ganadero tenga un historial de datos, no solo en Colombia, en el mundo el ganadero tradicional le tiene miedo a la tecnología por los costos inherentes a ella.
Es importante para un proceso productivo saber cuál es el potrero con mayor rendimiento, en qué tiempo se da, considerando invierno y verano, dónde se recupera más rápido, si hace pastoreo rotacional cómo decide qué potrero rotar, cuánto tiempo se va a dejar descansar, son preguntas que el ganadero responde de manera tradicional basado en experiencia.
“Hay un tiempo óptimo de pastoreo, esos tiempos precisos para que el pasto se recupere más rápido, el ganado aumente más de peso y el proceso de descanso sea cortico para que el ganado pueda consumir la mayor proteína posible del forraje. Las variables cambian, para eso son los modelos matemáticos, es ahí donde entra la matemática del asunto. Todas esas variables físico-químicas del suelo, las variables climáticas también son parámetros del modelo que estamos construyendo”, expresa Rodrigo García al hablar sobre los objetivos que tiene esta investigación que se adelanta con recursos de Eafit y a la cual ya han manifestado su intención de apoyarla Nutresa y Nutryr cuando se requiera su participación.

En alimentos cárnicos Nutresa, de izq. a derecha: Rodrigo García, José Aguilar, Mauricio del Toro y Paul Rodríguez Sánchez.
Además de los modelos matemáticos, la investigación incorpora el uso del drone que hace un recorrido por las áreas donde están los animales pastoreando toma la foto y el computador se encarga de analizarlas, este análisis permitirá saber cuál es el punto óptimo del pasto y evitar el sobrepastoreo y el subpastoreo, dos aspectos que también se tienen en cuenta en la investigación.
“Lo que buscamos es que el ganadero tome decisiones inteligentes, tener y entender la influencia de cada variable en el proceso productivo”, anota Rodrigo García.
De acuerdo con lo que se viene desarrollando en las fincas utilizadas para realizar la investigación en un área pequeña se está aumentando la carga, buscando la configuración exacta de cuántos animales es óptimo tener, considerando también edad del animal y raza.
“Estamos trabajando en un área de 5 metros de ancho por 60 metros de largo. Ahí vemos que las deposiciones son simétricas y estas ayudan a la fertilización del suelo porque se descomponen más. Y el orín tiene la urea que necesita el suelo, es decir, se disminuyen los gastos”, agrega García Hoyos.

En la investigación que se desarrolla en dos fincas de Córdoba se ha usado el estiércol del ganado como abono para el suelo.
Por supuesto el bienestar animal es un aspecto de gran importancia, porque si el animal se siente bien, el proceso productivo va a obtener más peso. La rumia la hacen bajo la sombra con cercas vivas. Estas y el pasto ayudan a la captura de CO2 y lo convierten en oxígeno.
“Y con el manejo de las cargas se contribuye a mejorar el ambiente. Se hace una producción sostenible sabiendo la carga óptima, se disminuye el efecto invernadero”, precisa el investigador de la Universidad del Sinú.
Empezar
Si para el futuro a usted señor ganadero le interesa incluir en su producción la ganadería de precisión, sobre la que hoy se trabaja y tendrá sus resultados definitivos el próximo año, puede empezar por lograr la certificación en Buenas Prácticas Ganaderas (BPG) y segundo ir tomando datos de su producción. Hacer pesos regularmente, demarcar los potreros y clasificarlos según la producción de pasto, detectar malezas, tipo de forraje ya que cada uno tiene diferentes producciones, hacer la rotación de los potreros, pero no de manera secuencial.
Referencia
La primera referencia del trabajo investigativo en el que también participan José Aguilar, Mauricio Toro, Ángel Pinto y Paul Rodríguez, que laboran en diferentes centros educativos como la Universidad Eafit, la Universidad del Sinú y la Universidad de Los Andes en Mérida (Venezuela) se hizo en la revista “Computers and Electronics in Agriculture” (Informática y electrónica en la agricultura) de Elsevier, la mayor editorial de libros de medicina y literatura científica del mundo, en octubre de 2020 cuando se admitió que tras la revisión bibliográfica sistemática de trabajos recientes sobre el uso del aprendizaje automático (ML) en la ganadería de precisión (PLF), centrándose en dos áreas de interés: pastoreo y salud animal se concluyó que todavía no hay investigación suficiente en inteligencia artificial y machine learning para ganadería de ceba y levante.
De acuerdo con García Hoyos, esta primera aproximación consistió en consultar en diferentes portales académicos los trabajos que se han adelantado en la aplicación de machine learning (ML) en el sector agropecuario, pero específicamente en relación con ganadería de precisión.











