El sector BPO, motor de empleo formal, pide decisiones claras para garantizar sostenibilidad
Bogotá. Desde BPro, gremio que representa a las empresas del sector de Business Process Outsourcing (BPO) y Customer Experience en Colombia, bajo la dirección de Ana Karina Quessep, se expresó una profunda preocupación por la situación actual en torno al salario mínimo legal vigente.
El sector BPO es uno de los mayores generadores de empleo formal en el país, con más de 790 mil empleos directos e indirectos, lo que equivale al 3,3% del empleo nacional. En múltiples regiones, esta industria se ha consolidado como una oportunidad de desarrollo económico y movilidad social, especialmente para jóvenes en su primer empleo, madres cabeza de hogar y trabajadores en zonas apartadas.
Un sector estratégico en riesgo
La industria ha apostado de manera sostenida por Colombia, invirtiendo en talento, tecnología e innovación, atrayendo inversión extranjera y cumpliendo estrictamente con el marco laboral. Actualmente, está conformada en un 58% por empresas especializadas en BPO, un 22% por compañías de tecnología, un 15% por modelos CSC Inhouse y un 5% por otros proveedores de servicios, lo que refleja un ecosistema diverso y en expansión.
BPro reiteró su respeto por la institucionalidad y las decisiones de las autoridades competentes, acatando la suspensión del decreto por parte del Consejo de Estado y confiando en que se adopte una determinación definitiva que brinde seguridad jurídica tanto a trabajadores como a sectores productivos.
Impacto del incremento salarial
El aumento del 23% en el salario mínimo, anunciado en diciembre, ha generado un impacto significativo en la estructura de costos de una industria intensiva en talento humano, afectando su competitividad frente a otros países de la región. Aunque el sector mantiene el pago bajo el aumento decretado, honrando su compromiso con los trabajadores, las presiones empresariales son crecientes.
En el marco de la Asamblea General Ordinaria 2026, una encuesta aplicada a las empresas asociadas reveló que:
- 64% reportó un impacto alto por el incremento salarial.
- 49% prevé reducir su planta de personal durante este año.
- 41% ha considerado trasladar parte de su operación a otros países competidores como México, Perú, Guatemala, República Dominicana, El Salvador e India.
- Se estima que hasta un 9% de los empleos reportados al cierre de 2025 podrían salir de las nóminas como consecuencia del ajuste.
Llamado a la claridad institucional
La ausencia de una definición clara sobre el salario mínimo dificulta la planeación empresarial, incide en decisiones estratégicas y envía señales de inestabilidad en un momento en que Colombia compite por inversión internacional en servicios. Este escenario compromete la sostenibilidad de uno de los sectores que más empleo formal genera y que constituye una plataforma estratégica para el desarrollo regional y la exportación de servicios.
Desde BPro se reiteró la disposición permanente al diálogo técnico y constructivo con el Gobierno Nacional y las autoridades competentes, con el fin de alcanzar una solución que garantice estabilidad y certezas para la sostenibilidad del empleo formal en Colombia.
“Creemos en el país. Seguiremos apostándole a Colombia y a sus regiones, pero necesitamos decisiones claras y oportunas que protejan el empleo, la inversión y la competitividad nacional”, concluyó Ana Karina Quessep.











