El precio del novillo y el contrabando hacia Venezuela presionan el valor de la carne en Colombia
Bogotá. La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) identificó dos factores principales que explican el mayor aporte de la carne de res al Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante 2025 y el inicio de 2026. El primero corresponde al incremento del consumo interno, favorecido por el mayor ingreso nominal de las familias. El segundo está relacionado con distorsiones en la oferta formal, derivadas del aumento en el precio del novillo por el crecimiento del sacrificio y un posible contrabando hacia Venezuela que ha reducido el inventario bovino en zonas fronterizas.
José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de Fedegán, aclaró que las exportaciones de carne no están suspendidas. Sin embargo, señaló que la tasa de cambio de $3600 resta competitividad frente a países como Brasil, líder mundial en exportaciones. Criticó además los anuncios del presidente Gustavo Petro, al considerar que generan desaliento en los ganaderos, especialmente en Córdoba, donde existe un alto número de animales listos para faena.
En 2025, Colombia exportó 30.456 toneladas de carne a 29 países, frente a 24.769 toneladas en 2024. La producción nacional alcanzó cerca de un millón de toneladas en canal, lo que, según Lafaurie, demuestra que las exportaciones representan una fracción mínima y no explican el alza interna de precios.
Consumo interno y sacrificio
El dirigente gremial destacó que el sacrificio de bovinos creció 7 % en 2025, impulsado por el mejor ingreso disponible de los trabajadores, favorecido por el aumento del 23 % en el salario mínimo. Este mayor consumo interno se reflejó en un incremento del precio de la carne de 9,60 %, muy superior al 0,68 % registrado en 2024.
Óscar Cubillos Pedraza, director de Planeación de Fedegán, explicó que el precio del novillo ha subido en línea con el de la carne al consumidor, lo que evidencia un ajuste en toda la cadena. Sin embargo, advirtió que un precio elevado puede frenar la demanda y afectar la rentabilidad ganadera. A ello se suma la clandestinidad y el probable contrabando hacia Venezuela, que reduce la disponibilidad de animales en el mercado formal.
Las cifras de Fedegán muestran que el inventario bovino y bufalino pasó de 30.057.019 a 29.702.709 cabezas entre el primer y segundo ciclo de vacunación de 2025, una disminución de 354.310 animales. En Arauca, departamento fronterizo, se reportó una caída de 31.453 bovinos, posiblemente trasladados al vecino país.
Lafaurie insistió en la necesidad de reforzar los sistemas de trazabilidad y el registro de movilización de ganado para combatir el contrabando y la evasión. “Un seguimiento adecuado permitiría que más animales ingresen al canal formal y ayudaría a estabilizar el mercado”, concluyó.











