Colombia y Panamá establecen principios regulatorios para interconexión eléctrica
Bogotá. Después de 10 años que no se avanzaba en el tema de la interconexión eléctrica entre Colombia y Panamá, el Ministerio de Minas y Energía de Colombia y la Secretaría Nacional de Energía de Panamá firmaron un acuerdo para definir los principios, criterios básicos y lineamientos generales en que se basará el Esquema de Armonización Regulatoria para el desarrollo y operación de la interconexión eléctrica entre los dos países.
“La firma de este acuerdo constituye un paso fundamental en el proceso de viabilización de la interconexión eléctrica, la cual representa la integración de la Comunidad Andina con Centroamérica. Además, nos permitirá hacer un uso optimizado de los recursos energéticos y de la generación excedente, mejorar la calidad en la prestación del servicio de energía eléctrica, fortalecer la confiabilidad de los sistemas de ambos países y asegurar una asistencia recíproca en caso de emergencia”, aseguró el Ministro de Minas y Energía, Diego Mesa.
Por su parte, Jorge Rivera Staff, Secretario de Energía de Panamá aseguró que “este es un hito más del compromiso que tienen ambos países de impulsar proyectos que garanticen seguridad energética para la región, mediante un abastecimiento diversificado, seguro, confiable y responsable con el medio ambiente, donde la integración adquiere un nuevo alcance social”.
Esquema de armonización
La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) de Colombia y la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep) de Panamá serán las encargadas de desarrollar el Esquema de Armonización Regulatoria, que incluye la definición de los mecanismos necesarios para el desarrollo y remuneración de las obras que contemple el proyecto y las condiciones para el intercambio de energía.
Así mismo, estas entidades serán las encargadas de definir las reglas para la operación comercial y técnica de la Interconexión Eléctrica Colombia – Panamá, que contempla la construcción de una línea de transmisión desde la subestación Panamá II (Provincia de Panamá) hasta la subestación Cerro Matoso (departamento de Córdoba).
Esta línea tendrá una capacidad de transporte de 400 MW y una longitud aproximada de 500 kilómetros, que incluye dos tramos terrestres de 220 kilómetros y 150 kilómetros y un tramo submarino de 130 kilómetros. Además, será desarrollada en la tecnología conocida como transmisión de energía en corriente directa (HVDC), la cual representa grandes beneficios desde el punto de vista técnico, económico y ambiental.
Esta interconexión eléctrica ofrece a Colombia y Panamá una alternativa de exportación de energía que permitirá aprovechar su oferta disponible y brindar mayores oportunidades de negocio para todos los agentes de la cadena productiva. Así mismo, cada país tendrá acceso a fuentes de generación económicas (disponibles al otro lado de la frontera), lo cual contribuirá a la reducción de los costos de energía en el mediano plazo y al ahorro de combustible.
Antecedentes
La iniciativa de explorar la interconexión eléctrica entre Colombia y Panamá es un asunto que se ha venido tratando desde mediados de los años 80. De forma complementaria, también desde 1996 en Centro América se han venido discutiendo planes para interconectar las redes eléctricas regionales.
En 2007, Interconexión Eléctrica S.A. E.S.P. (ISA) de Colombia y la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (Etesa) de Panamá constituyen la empresa binacional Interconexión Eléctrica Colombia – Panamá S.A. (ICP).
En 2011 se creía que todo estaba a punto para que se tomaran decisiones, como la firma del acuerdo del esquema regulatorio de la interconexión que se hizo ayer, para empezar la construcción de la línea en 2012 y que estuviera funcionando en el 2014, pero quedó en el papel todo este tiempo.
El gran objetivo es una integración enfocada en las dos direcciones, de intercambio de energía. A pesar de que Colombia tiene una mayor cantidad de recursos, una mayor economía de escala, mayor potencial energético habrá un sentido predominante de Colombia a Panamá, pero eso no descarta que Panamá le pueda vender a Colombia en situaciones muy particulares.
Además, como está el sentido de la integración hay que tener en cuenta que detrás de Colombia está Ecuador, Venezuela; detrás de Panamá está todo Centroamérica en ese sentido el flujo va a estar marcado por las necesidades no solo Colombia-Panamá sino de las dos regiones.











