Capacitación sobre vacas locas en Córdoba
Montería. Aunque Colombia conserva el estatus sanitario de país de riesgo insignificante para la presentación de la enfermedad de vacas locas, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) realizó un taller teórico práctico sobre la misma, que en su nombre científico se conoce como la encefalopatía espongiforme bovina (EEB).
La capacitación fue dirigida a los médicos veterinarios del Invima y del frigorífico Red Cárnica, ubicado en Ciénaga de Oro, con el fin de dar a conocer el programa de EEB, la situación de la enfermedad, las atenciones a las notificaciones de casos sospechosos, y la toma y envío de muestras al Laboratorio de Diagnóstico Veterinario.
En el taller participaron 19 médicos veterinarios y un funcionario de calidad del frigorífico.
“El ICA tiene como objetivos, mantener un sistema de vigilancia epidemiológica y seguimiento continuo para la EEB, evaluar los riesgos endógenos y exógenos y establecer un sistema nacional de capacitación y divulgación sobre los aspectos concernientes a la enfermedad y su prevención”, manifestó Tany Luz Padilla, gerente seccional del ICA en Córdoba.
La funcionaria agregó que la institución estableció como obligatoria la notificación inmediata de cualquier caso sospechoso con síntomas compatibles de esta patología. “La vigilancia epidemiológica se debe extender a las plantas de sacrificio, predios, y empresas productoras de alimentos para rumiantes”, agregó.

En el taller participaron 19 médicos veterinarios y un funcionario de calidad del frigorífico.
Durante el evento se hizo énfasis en que se debe fortalecer el sistema de vigilancia de la enfermedad y mostraron los resultados de las actividades que realiza el ICA en el marco de declaratoria de la OIE como país de riesgo insignificante.
La encefalopatía espongiforme bovina es una enfermedad progresiva fatal del sistema nervioso central de los bovinos, se conoce también como enfermedad de las vacas locas, patología que fue diagnosticada por primera vez en el Reino Unido en 1986.
Las sospechas de la enfermedad pueden basarse en los signos clínicos. El diagnóstico solo puede ser confirmado por examen microscópico del tejido cerebral después del sacrificio del animal.
Dentro de la actividad de vigilancia en frigoríficos, se han atendido 20 notificaciones, obteniendo diagnósticos negativos a la enfermedad.
En lo corrido del año se han realizado tres jornadas de educomunicación con médicos veterinarios y técnicos de frigoríficos, Invima, Umatas y el ICA, en el departamento de Córdoba.











