250 mil por año, la nueva escala de construcción de vivienda en Colombia
Montería. Hoy día la escala de construcción de vivienda en Colombia es de 250 mil unidades por año. Superior un 33% a las estadísticas que se tenían en los años precedentes a la pandemia por el Covid -19.
El país venía de un período inferior a 200 mil unidades cada año en tiempos prepandémicos, pero si la comparación se hace con años de comienzo de década (2012-2013) el aumento es mucho mayor, de un 94%.
Los datos fueron entregados por Edwin Chirivi Bonilla, vicepresidente técnico de Camacol Nacional a miembros del sector constructor, academia, funcionarios de la Alcaldía de Montería, entidades financieras, la Caja de Compensación Familias de Córdoba (Comfacor) que estuvieron en el encuentro realizado por Camacol Córdoba – Sucre en el que se presentaron el balance del mercado de vivienda nueva, las oportunidades de inversión a nivel nacional y regional y las proyecciones y desafíos del sector para el 2022.
En términos sencillos esto significa que en el país se está prevendiendo esa cantidad de vivienda. Por ejemplo, el 2021 se cerró con 248 mil unidades de vivienda prevendida.

El mensaje es que a la vivienda nueva es un mercado al que el sector constructor puede seguir apostándole.
Cambios
La nueva escala trae cambios importantes porque se generan más empleos, más créditos hipotecarios, se demandan más insumos, más inversión e igualmente más mobiliario.
Pero también tiene otras implicaciones que son externas al sector constructor como, un reto para la política pública en materia de subsidios, igualmente para la financiación y por supuesto, un reto para las ciudades en la planificación urbana, infraestructura urbana, demanda de equipamiento, norma urbana y servicios públicos.
¿La cifra es sostenible en el tiempo?
Surge la inquietud si esa cifra de escalamiento de 250 mil unidades es sostenible en el mediano plazo. Analizándolo desde el punto de vista comercial Chirivi Bonilla afirma que sí lo es. Y no porque se anime sencillamente a afirmarlo, sino que lo sustenta con datos.
Por ejemplo, la oferta de vivienda rota en 8,1 meses, antes lo hacía cada 12 y hasta 17 meses. Eso significa, que si en ocho meses en Colombia no se lanza un nuevo proyecto de vivienda se vende todo lo que esté en inventario. Es decir, que lo que hoy esté en el mercado se vende.

Edwin Chirivi Bonilla, vicepresidente técnico de Camacol.
No hay acumulación de inventario. En el último año y medio el inventario que existía se redujo. De 10 mil viviendas se pasó a 6.900, lo cual se constituye en buenas noticias en inventario terminado.
Y sobre la renuncia de los hogares para la compra de la vivienda este ha venido decreciendo. En la pandemia se llegó a un 14-15%, actualmente se tiene un 8,5%. “Quiere decir que de cada 100 viviendas que estamos comercializando 8,5% es la probabilidad de hogares que desisten en un periodo, es controlable”, afirma Edwin Chirivi.
En conclusión, la vivienda nueva es un mercado al que el sector constructor puede seguir apostándole sin dejar de hacer un control de riesgo y entender la actividad. “Es una buena señal para invertir, para creer en la ciudad, en el desarrollo inmobiliario y para seguir continuando la recuperación en marcha”, precisó Chirivi Bonilla.











